Rubén Castro agradece los cánticos del Villamarín tras marcarle al Celta (Foto: J. M. Serrano)
Rubén Castro agradece los cánticos del Villamarín tras marcarle al Celta (Foto: J. M. Serrano)

Bienvenido, Rubén

Hoy por hoy, la misión de Castro es marcar goles con el Betis, y el resto no atañe a su labor profesional
Por  12:17 h.

Posiblemente lo mejor que haya deparado el partido del domingo, más allá de ver por fin un Betis bravo o de la confirmación de que Sanabria progresa adecuadamente, sea el retorno de Rubén Castro a la primera línea del fútbol español. Bienvenido. Un gol, aunque sea de penalti, un tiro al palo y la sensación de peligro constante, de poder liarla a cada momento, es la sintomatología que ratifica la recuperación del canario, precisamente tras una semana complicada en el terreno del otro partido que juega Rubén, el de los tribunales. No hay que interferir ambas contiendas, porque una la disputa como futbolista y otra como ciudadano. Hoy por hoy, la misión de Castro es marcar goles con el Betis, y el resto no atañe a su labor profesional.

Rubén tiene una denuncia que se está dirimiendo en el tribunal correspondiente, y en democracia toda persona es inocente hasta que un juez dicta sentencia. Lo contrario sería discriminar al delantero por su profesión, someterlo a un escarnio prematuro por el simple hecho de ser un personaje público. Anular sus derechos civiles por una cuestión de marketing político. Hasta que no hable un juez, que callen los impacientes y que se escuche solo al fútbol.

Manuel Contreras

Manuel Contreras