Vadillo celebra un gol con el Betis (Foto: J. M. Serrano)
Vadillo celebra un gol con el Betis (Foto: J. M. Serrano)

Bienvenido, Vadillo

Ojalá los partidazos que se marcó ante Sporting y Celta sean los primeros capítulos de una larga y exitosa carrera profesional
Por  12:16 h.

Hola Alvarito, bienvenido de nuevo al mundo del sentido común. Iba a escribir que bienvenido de nuevo al mundo del fútbol, pero en el mundo del fútbol Vadillo ya estaba; su ausencia era más bien en el planeta de la sensatez. Porque no era muy lógico que un futbolista rápido y con capacidad de desborde estuviese marginado en un equipo cuyo entrenador se queja de la ausencia de extremos. Desconozco los entresijos del vestuario y los detalles de la postración de un futbolista tan prometedor, pero estoy seguro de que los pecados que haya podido cometer -¿Altanería, inmadurez, quizás suficiencia?- son disculpables en un crío que con 17 años se vio jugando en el Bernabéu y con media Europa escrutando su evolución. Ademas, sin duda las dos gravísimas lesiones que ha superado habrán forjado su carácter y le habrán hecho más fuerte. No creo que haya nadie en la afición que cuestione que tras su suplicio Alvaro Vadillo merecía una oportunidad.

Ojalá los partidazos que se marcó ante Sporting y Celta sean los primeros capítulos de una larga y exitosa carrera profesional. Cualquiera que vea conducir la pelota a Vadillo sabe que puede tener hueco en un fútbol en el que el desborde se paga a precio de oro. Pero para que se consolide en la élite hacen falta tres cosas: lo primero, paciencia en la grada, por que Vadillo sigue siendo víctima de la expectación que generó. Lo segundo, madurez en el chaval, que debe perseverar en el trabajo con sacrificio, humildad y sana ambición. Y lo tercero, objetividad en el entrenador, que parece condicionado en muchas ocasiones por obcecaciones personales. Ojalá se cumplan los requisitos y veamos muchos años corriendo por la banda del Betis a Vadillo. Que, por cierto, rima con Gordillo.

Manuel Contreras

Manuel Contreras