José Miguel López Catalán y Ángel Haro (Foto: Rocío Ruz).
José Miguel López Catalán y Ángel Haro (Foto: Rocío Ruz).

La encrucijada

Continuidad o involución es lo que deciden los béticos en la junta; cuando haya una tercera vía, se valorará en su justa medida
Por  19:34 h.

El Betis decide este viernes si entra en un nuevo año o en una nueva era. Un nuevo año implica continuidad: uno hace balance, enumera las cosas que funcionan y las que no, intenta corregir lo que haya que corregir y sigue en el camino. Una nueva era implica borrón y cuenta nueva, olvidarse de todo lo existente y comenzar desde cero no un proyecto, sino un modelo nuevo. Esa es la encrucijada que debe resolver, por tercera vez en quince meses, los socios del club el último día laborable de este 2016 que ha aportado pocas satisfacciones a la afición verdiblanca.

Es evidente que el Betis no avanza a la velocidad que gustaría a sus seguidores. Apenas hay crecimiento deportivo a pesar del baile de nombres y fichajes, y un club de fútbol vive de sus resultados. En la parte institucional, menos vistosa pero no menos importante, los avances han  sido significativos: construcción de la grada del Gol Sur, creación de un canal de televisión dirigido por profesionales contrastados y solventes, proyección de la marca en baloncesto y fútbol femenino… Continuidad en el año nuevo significa apoyar este modelo de club, lo cual es compatible con la crítica a la gestión, la exigencia de responsabilidades y la posibilidad de renovar cargos.

Una nueva era, por el contrario, implica desmontar las estructuras y comenzar desde cero. Lo cual no tiene por qué ser malo, en todo caso arriesgado. Lo preocupante no es tanto la opción de una revolución como los protagonistas de la misma. Porque, hoy por hoy, la alternativa que se presenta en el Betis no es una revolución, sino una involución. El retorno a una época negra que puso al club al borde de la desaparición y obligó a una intervención judicial. De no ser por su masa social, el Betis no existiría hoy debido a la labor de los que hoy se ofrecen como salvadores.

La encrucijada del Betis hoy es esa, sin demagogias ni maniqueismos. El día que exista una tercera vía, habrá que valorarla en su justa medida. Hasta entonces, que sea del Betis lo que los béticos quieran.

Manuel Contreras

Manuel Contreras