Serra Ferrer es recibido en el aeropuerto de San Pablo (Foto: Rocío Ruz)
Serra Ferrer es recibido en el aeropuerto de San Pablo (Foto: Rocío Ruz)

Lo que diga don Llorenç

Hace más de una década, Lorenzo Serra Ferrer pronunció la frase que iba a definir el futuro del club: "El Betis será lo que quiera don Manuel"
Por  12:02 h.

Hace más de una década, Lorenzo Serra Ferrer pronunció la frase que iba a definir el futuro del Betis. El equipo había ganado la Copa del Rey y se había clasificado para la Champions League dejando fuera de la misma al Sevilla. La entidad estaba en una encrucijada histórica, en el momento idóneo para dar un salto institucional. “El Betis será lo que quiera don Manuel”, aseguró Serra, consciente de la omnipotencia del mandamás verdiblanco. Y así ocurrió, el Betis fue lo que quiso Lopera. Un club menor, sin estructuras, con una gestión desprofesionalizada y oscura. El Betis se precipitó a un precipicio lamentable cuyas consecuencias son por todos conocidas. Serra Ferrer había presentado un proyecto de renovación de las estructuras del Club que fue despreciado por un Lopera reacio a ceder la más mínima parcela de poder equipo gestor. Y aquella temporada de gloria quedó como el canto de un cisne que, a la inversa del cuento, se convirtió pronto en patito feo.

Ahora vuelve a Serra Ferrer a un club deprimido y desgastado por una interminable lucha cainita.  Haro y Catalán han pagado esta temporada la novatada y se han quedado lejos de los objetos fijados. Es un acierto, sin embargo, recurrir al hombre que mejor resultado ha dado al Betis en su historia. Porque si algo se ha echado en falta este año ha sido una referencia, un “boss”. Torrecilla no ha cumplido ese rol, Poyet gestionó mal su liderazgo, y Víctor no tenía carácter para ello. Esta plantilla se antoja voluble y caprichosa, capaz de hacer partidos muy dignos en el Bernabéu o en casa ante el Barça de Messi y luego el ridículo en Granada o Leganés. Estos altibajos tienen que ver con la relajación, y con Serra eso no suele pasar. En el Betis falta una figura respetada, un sargento que ponga firme a los jugadores y los mantenga estimulados. Esperemos que la jugada de Haro y Catalán no sea cara a la galería y Serra venga para mandar. Y el Betis sea, ahora sí, lo que diga don Llorenç.

Manuel Contreras

Manuel Contreras