Lopera y Castaño, en una rueda de prensa del Betis
Lopera y Castaño, en una rueda de prensa del Betis

Los pelmas

"El apoyo social en el Betis no se mide en acciones, sino en respeto, y en ese parámetro andan muy cortitos"
Por  10:23 h.

Ya están aquí otra vez. Qué pesados. Ya vienen los pelmas que se apuntan sin estar invitados. Los que no se quieren enterar, los que no se dan por aludidos. Saben que no son bienvenidos pero no les importa: están acostumbrados a vivir en el desafecto. La cuestión es que pensábamos que nos habíamos deshecho de ellos, que les habíamos dado esquinazo, y ya están otra vez aquí. Qué pelmas.

Manuel Castaño y la pléyade del postloperismo tienen todo el derecho legal a reivindicar el control del club en función del número de acciones que controlan. Pero el apoyo social en el Betis no se mide en acciones, sino en respeto, y en ese parámetro andan muy cortitos. La confianza de los béticos no se gana con dinero, sino con entrega, demostrando que se viene a servir al Betis, no a servirse de él. Y gestionando la casa con seriedad y profesionalidad, no como si fuera un cortijo en el que hace y deshace en función de caprichos personales o intereses turbios. También con humildad, porque un puñado de acciones, por muy mayoritarias que resulten, son una anécdota insignificante en el siglo largo de historia verdiblanca.

En septiembre quedó claro por dónde quiere ir el beticismo, pero estos pelmas son muy seguíos. Como Artur Mas, otro pesado, parecen obcecados en repetir votaciones hasta que salga el resultados que ellos quieren. Pero la masa social ya les ha dicho con claridad que no los quieren al frente del club. Si de verdad quisieran al Betis, deberían someterse a la voz de la mayoría y respetar a los que están o vender sus acciones para recuperar el dinero que legítimamente les pertenece. Pero ya se sabe que los pelmas son muy cabezotas y prefieren darse contra la pared antes que buscar la puerta de una salida digna.

Manuel Contreras

Manuel Contreras