Rafael Gordillo
Rafael Gordillo

Va por usted, don Rafael

La resurrección del Betis ante el Barcelona es la mejor forma de homenajear al jugador que dio vida al beticismo como nadie
Por  13:12 h.

Va por usted, don Rafael. Ahí lo tiene: puro Betis. El equipo deslavazado, el de la inestabilidad crónica, el de los fichajes malos, el puching-ball al que todo el mundo le atiza, coge al Barcelona de Messi y le pega un repaso de agárrate y no te menees. Ahí tiene usted el mejor homenaje en el 40 aniversario de su debut con la camiseta de las trece barras. No hay un regalo mejor. No me refiero al puntito del domingo, que deja un cierto regusto áspero después de que Nahuel le regalase ese balón a Messi -¡a Messi!- en el último minuto, que tiene bemoles, niño. Pero el regalo no es el meritorio punto, sino el reencuentro con la esencia del Betis. Ese Betis inesperado, sorprendente, que te deja con la boca abierta cuando ya te había derrotado la desconfianza. Ese Betis humilde, solidario, que te recuerda que el camino hacia la felicidad está lleno de sinsabores. Ese Betis con el que hay que morir porque te da la vida.

El Betis volvió a ser su Betis, don Rafael, ese equipo que desespera ante el Sporting y a los siete días coge al Barça de los 695 millones de euros de presupuesto y lo hace parecer un equipo pequeño. Que lo puso mirando a Los Palacios, vaya. Más o menos como cuando usted empezaba, hace hoy cuarenta años, con aquella plantilla que ganó la Copa y bajó a Segunda. Lo del domingo fue grande, no por el buen juego ni por haber convertido al tridente en mondadiente, sino porque el Betis volvió a ser el Betis en homenaje a usted, Don Rafael. La resurrección ante el Barça es la mejor forma de conmemorar el aniversario del jugador que dio más vida que nadie al beticismo. Cuarenta años después de que aquel tipo flacucho que destacaba en el Betis Deportivo como extremo debutase con el primer equipo, aquí seguimos, entregados a un Betis imprevisible. Sin necesidad de grandes presupuestos ni títulos internacionales para sentirnos orgullosos de una historia y una ilusión compartida. Muchas felicidades, Rafael Gordillo.

Manuel Contreras

Manuel Contreras