Manuel Domínguez Platas
Manuel Domínguez Platas

Batallas

El calendario judicial marca muchas de las actuaciones y las luchas intestinas por el Betis
Por  22:23 h.

Anda el Betis enfrascado en mil batallas. Muchas que ven los béticos, como las que se producen domingo tras domingo (esta semana sábado) sobre el terreno de juego, pero otras que pasan invisibles, desapercibidas porque las pugnas se libran entre bastidores. De Velázquez ya se ha dicho casi todo. Principalmente, lo negativo. No ha demostrado más para atraer elogios. Por ahora. Si ante el Recre continúa siendo el Betis el equipo poco competitivo, sin juego ni resultados que en las semanas precedentes, pues caerá el entrenador. Es la lógica del fútbol, aderezada con que el castellano-leonés, por unas causas o por otras, ha perdido el favor de la grada. Una vez dicho esto, quizás lo más relevante para el lector, conviene reseñar que alrededor del Betis se están librando otras batallas. La profusión de noticias negativas hacia ciertas personas relevantes de su gobierno, los mensajes apocalípticos, la intención de variar el signo de una lucha judicial que siempre pretendió que el club volviera a los béticos, la satanización de la intervención de la justicia, el juego sucio de las insinuaciones y las descalificaciones… Insisto en que quizás al lector le llegue un bajo tanto por ciento de todo lo que se está produciendo en este escenario con actores de doble cara e intérpretes, en algunos de los casos, acomodados tras una trinchera. Las plataformas que lucharon juntas por impulsar una nueva era sin que Lopera tuviera decisión en la entidad ya no están tan unidas. De ello, además de la situación deportiva, se aprovechan otros con un oportunismo desmedido, siempre dispuestos a dar una valoración hiriente del Betis actual, aportando soluciones que en su día ni siquiera se atrevieron a proponer cuando estaban al frente del club y buscando la madriguera más cercana cuando una noticia positiva (que no son tantas) asoma vinculada a Heliópolis. En la sombra, siempre, Lopera y Oliver. Cada uno con sus hilos, pero con intenciones similares. Y es que el trasfondo de mucho de lo que sucede hoy en día, de bastante de la basura que se lanza encima de unos actores y otros, está condicionado por el calendario judicial. Hay a quien no le interesa que el Betis vaya bien. En enero está programado el juicio sobre la calificación del concurso de acreedores; en marzo, el de la propiedad de las acciones de Farusa; y, en cualquier momento, Alaya cierra la instrucción. No olviden que esto está siempre presente. Más allá de lo deportivo, que demanda sus propias soluciones con un entrenador que ha de mejorar o si no ser sustituido, y unos futbolistas que tienen que demostrar por qué son los mejor pagados y considerados de la categoría. El Betis tiene otras batallas en su día a día, en su horizonte más cercano. Y son las que tiñen de incertidumbre su futuro. Unos, imputados, buscan el descrédito de otros, acusadores. Y, entre éstos, divisiones dañinas que en algunos casos han alcanzado la pérdida de las más elementales normas cívicas, algo manifiestamente preocupante para sus intereses en el devenir judicial, frente para el cual la unión de sus fuerzas se hace más necesaria que nunca y en la que sobran reproches y falta altura de miras. Y así llevamos un tiempo y dado lo que tiene aún que venir, cada vez será más intenso, habrá más batallas.

Mateo González

Mateo González

Jefe de Sección de Deportes en ABC de Sevilla
Mateo González

@Matglez

Periodista / Journalist. Jefe de Deportes de @abcdesevilla, @AFDLP y @Orgullo_Nervion RT no significa estar de acuerdo
RT @paugasol: Me quedo 😉 https://t.co/6QvrnX7b7k - 7 horas ago