Lopera y Castaño, en una rueda de prensa del Betis
Lopera y Castaño, en una rueda de prensa del Betis

El barco

Las decisiones judiciales se van produciendo e insisten en que la mejor salida es un acuerdo
Por  11:01 h.

Varado. Con las velas plegadas. Marcándose fechas para zarpar pero caen las hojas del calendario y nunca llegan. El barco. Arrumbado, carcomido, desierto. Ya ni los polizones aparecen. Los grumetes, callados. Tanto que viene el lobo y al final siempre la misma historia. Los dueños del barco creían que tenían un transatlántico y van camino de el timón de la Enriqueta. Mientras han disfrutado asustando a los béticos, metiéndoles un miedo cíclico, como una borrasca que aparece de vez en cuando. ¿Descargará esta vez? Pero luego nunca cae ninguna gota. No se ganarán la vida como adivinos. Quizás porque el futuro ya no es de ellos, porque el Betis quiere ir en avión y no remando en galeras.

La reciente desestimación de la recusación del juez Carretero es una prueba más de a quién le ha convenido la dilación en el tiempo de todos los procedimientos. Palos en las ruedas. Con todo el derecho de su defensa, pero también con todo el mal para un club que necesita estabilidad como el comer. Los dirigentes actuales, accionistas, están legitimados para acabar con esta situación. Quizás cuando llegue una sentencia, quizás antes. El juicio penal ya está señalado, los pasos se van dando, todo se va cumpliendo. Nadie quiere banquillo e incertidumbre judicial. Y menos para un club que se desangra cada vez que tiene que estar pendiente de los tiempos de la Justicia en este país. Lo mejor para el Betis es un acuerdo, aunque sea con la nariz tapada, pero que el club gane el partido de la tranquilidad. Eso sí, cuando corresponda. Las prisas deben tenerlas los que ven al inexorable peso de la Justicia sobre sus conciencias y cabezas. Lopera y los suyos (si es que le quedan muchos) son una isla en la inmensidad del beticismo. Una isla que tapona el porvenir, que provoca interinidad permanente en una entidad que necesita crecimiento. De Oliver, ni hablamos. Su lenguaje es el que es: dinero y malas formas. Todos están señalados por la Justicia. Las sentencias llegarán y éstas variarán o no el panorama, reforzarán las posiciones o debilitarán las trincheras.

Mientras, el barco sigue ahí. Varado. Chirría con cada ola, por pequeña que sea. El mástil ya no se sostiene, las velas están raídas. Y la bandera es cada vez más negra. Los lobos de mar ya dicen que en lugar de zarpar se presagia hundimiento. Veremos.

Mateo González

Mateo González

Jefe de Sección de Deportes en ABC de Sevilla
Mateo González

@Matglez

Periodista / Journalist. Jefe de Deportes de @abcdesevilla, @AFDLP y @Orgullo_Nervion RT no significa estar de acuerdo
RT @AFDLP: El once del Betis ante el Benfica: más titulares y menos pruebas https://t.co/fFyUZ5AiOa vía @RealBetis @AFDLP - 2 horas ago