Ganó el Betis

Por  17:21 h.

La normalidad nunca debería ser celebrada. Si se hace es reflejo que en otro tiempo las cosas no han ido como deberían. Las juntas del Betis casi nunca han sido normales. El proceso de conversión en sociedad anónima deportiva, tampoco. Desde entonces no ha habido quien discuta las decisiones de la mayoritaria. En los últimos tiempos lo han intentado voces críticas, que poco a poco han ido ganando su espacio para ser escuchadas. Ese derecho lo tienen y ya pueden ejercerlo. Eso es la normalidad. Otra cosa es que sus reclamaciones caigan en saco roto. Cosas de la mayoría. Que haya un siete por ciento que se oponga a todo lo que huela a Lopera es un síntoma de libertad, incluso de democracia. Es bueno tener críticos en estas cuestiones. Nadie es infalible. De hecho, hay exceso de errores. Escuchar en estos casos es positivo y en la última junta se pudo hablar y Lopera tuvo que respetar discursos que en otro tiempo hubieran sido acallados. Ahí ganó el Betis. Salud democrática y evolución.

Todo esto ocurre como consecuencia de muchos factores. La junta de 2007 supuso un punto de inflexión. La vergüenza de entonces, que el Betis fuera denigrado siendo la chanza de toda España, hizo que el orgullo verdiblanco llegara a su límite. El maltratado era lo que más dicen querer las partes implicadas en esta historia y ahí había que pararse y reflexionar. El consejo lo hizo, rectificó y la de esta semana ha sido ejemplar en las formas. ¿El fondo? Esto es como en política, ninguna oposición responsable se quedará satisfecha con las explicaciones que se ofrecen. Cada uno tira para su lado pero siempre desde el respeto. Que haya críticos es tan positivo como aquella reacción. Dirán siempre lo que vean necesario mejorar y esa vigilancia da transparencia y confianza. Pero siempre con respeto, recordando la historia del Betis, la que se prolonga por más de cien años y no se restringe a los dieciséis últimos, tienen que pensar los que blanden el nombre de la institución por la que velan en sus actos, declaraciones, acciones y reacciones. Que esta junta sea otro punto de inflexión. Que las cosas se lleven por cauces normales y con conciencia democrática, aunque las acciones siempre otorgarán a los mismos la última palabra. El Betis es el que ha ganado, al menos en normalidad, en la última junta y ese triunfo, que vale más que tres puntos, es de todos. Enhorabuena.

Redacción

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