Pezzella y Álex Alegría corren para celebrar el gol de Felipe (Foto: Efe).
Pezzella y Álex Alegría corren para celebrar el gol de Felipe (Foto: Efe).

Ganó el Betis

Falta un poco de mesura para valorar todo lo que sucede deportivamente en Heliópolis
Por  18:16 h.

Lo necesitaba. Y lo hizo. Ganó el Betis. Sí, a pesar de tantas cosas. Incluso del regusto amargo que queda para algunos. Curioso. El beticismo se ve afectado, quizás desde 2013 hasta estos días y no se sabe cuándo acabará, por una detestable división en la que sobresalen aquellos que prefieren llevar razón a que el Betis logre algo positivo. Una cuestión de intereses. Lo que no se entiende es la crispación continua, ni las valoraciones apocalípticas. Lo de El Sadar no era una final. De perder los verdiblancos no habría nada definitivo y tras ganar tampoco ha solucionado todo. Es evidente que el Betis es un equipo mejorable y que del entrenador se espera más, así como de buena parte de la plantilla. No vamos a defender aquí a Poyet, que tiene medios y argumentos para hacerlo solito, pero sí la coherencia de darle tiempo a quien recibió la confianza de Torrecilla en el verano, el que trabajó con la plantilla durante estos meses y que ha sumado once puntos en la jornada novena. El Betis ha perdido de manera evidente y lamentable ante Barcelona y Madrid, compitió en el derbi a pesar de que también fue derrotado y su imagen en Anoeta fue muy pobre. Pero ha vencido en Mestalla, al Málaga y al Osasuna, amén de empatar, quizás con merecimiento de más puntos, frente a Deportivo y Granada. No, no es para tirar cohetes pero tampoco para ajusticiar a nadie. Un poco de mesura. Eso sí, que se mire Poyet el tono de su discurso porque con micrófono delante seguramente no transmita correctamente lo que pretende, aunque a veces los rábanos son cogidos por las hojas con la piel fina del momento y hasta se critique que para crecer pida unión y menos insultos. Por supuesto, que el bético demande un mejor juego para su equipo, continuidad en su puesta en escena, compromiso de los jugadores, mano del entrenador… Todo tiene una enorme lógica, es su tarea velar por la grandeza de su club y ser correspondido justamente. Pero muy diferente es dejarse caer en los brazos de esa falsa macroexigencia que no permite valorar siquiera la importancia de sumar de tres en tres porque siempre aparecerá un pero que impida la felicidad. Ganó el Betis. Y ganar no lo esconde todo, obviamente, pero sí sirve para que un grupo humano crea y crezca, que es lo que tiene que suceder en Heliópolis.

Mateo González

Mateo González

Jefe de Sección de Deportes en ABC de Sevilla
Mateo González

@Matglez

Periodista / Journalist. Jefe de Deportes de @abcdesevilla, @AFDLP y @Orgullo_Nervion RT no significa estar de acuerdo
Asensio la pone donde quiere. Qué barbaridad - 10 horas ago