Pepe Mel y Lorenzo Serra
Pepe Mel y Lorenzo Serra

Pepe o Lorenzo

Dos referencias para la afición en la decisión de elegir un entrenador
Por  0:05 h.
Anda el bético instalado en la tremenda disyuntiva que se le ha planteado para ocupar su banquillo: Pepe Mel o Lorenzo Serra. Quizás un choque de generaciones. El primero atraerá más a los que tienen la memoria más fresca y reciente, a esos que más gritan en el estadio y en las redes sociales, a una juventud que le agradece los servicios prestados en los últimos años y en la que caló su discurso. El segundo, con un currículum muy superior al madrileño en dos etapas realmente gloriosas para la entidad, seguro que tiene mayor predicamento entre los que peinan canas. Cada uno tendrá su opinión. Son todas respetables. Y nadie es más o menos bético por expresarla. Se entiende que el Betis necesita más que un entrenador, o así lo ha considerado este consejo de refresco liderado por el acertado Juan Carlos Ollero. Los dos tienen sus puntos fuertes y sus debilidades.
Con Serra llegaron momentos históricos para el Betis, incomparables con los que dejó la etapa de Mel en la retina, por muy frescos que estén. En todo caso, el último recuerdo que se tiene del madrileño es que fue despedido estando el Betis colista y con un ominoso 2 de 24 que le sitúa como uno de los culpables del descenso, aunque para muchos acabara siendo víctima. Ecuación algo extraña, por cierto. Por contra, las últimas fotos de Serra en los banquillos datan de 2008, algo que hace cuestionarse si está al día de lo que se precisa hoy para llevar a un grupo de élite aunque hay que recordar que entre la final de la Copa del 97 y su estreno liguero ante el Numancia en 2004 su estancia en los banquillos se redujo a seis meses en el Barcelona y miren cómo fue esa segunda etapa. Eso sí, si el balear es capaz de arriesgar el inmejorable sabor de boca que dejó entre los béticos con (léanlo detenidamente) un ascenso, un tercer puesto, brillante paseo por Europa, una final copera, un título de Copa y una clasificación para la Liga de Campeones, es que motivación no le falta. Mel ascendió de calle al Betis en 2011, lo mantuvo ganando un derbi y lo clasificó para la Liga Europa. Incomparable, como decimos. Y en cuanto a derbis, otro valor, pues…
En todo caso, el problema de fondo, más allá del desempeño en los banquillos, es el de la necesaria paz social. Ocurre que la mayor fractura se produjo con la destitución de Mel hace un año. Aquel fuego fue avivado por las torpezas y desmanes posteriores de un consejo atribulado, errático y desnortado. Es cierto que con el madrileño, coreado en el estadio, se recuperaría calma para el equipo. Sin embargo, suena a chantaje escuchar ahora cómo se valora por quienes azuzaron a la rebelión de las masas contra el Betis (¡su Betis!) por el despido de un entrenador que el regreso de éste devolvería la calma que ellos mismos quebraron. Cada cual que lo entienda como quiera. Por cierto, se insiste en que Mel no habla de dinero y sí de otras condiciones, que tampoco se expresan. Parece poco lógico que su abogada, la que redacta gran parte de los contratos de la prestigiosa agencia Bahía, hable con el vicepresidente económico saliente de cómo se cortará el césped o de la distancia entre las porterías. Ser entrenador es un trabajo y hay cuestiones económicas que tratar. No hay nada de malo en ello.
La cuota de poder es otro asunto. Materia que compete a ambos entrenadores, lógicamente. Con Serra se mantendría el statu quo puesto que Alexis es hombre de su plena confianza. Existe recelo del bético al ver cómo está el Mallorca de revuelto tras algunos de los últimos años con el de Sa Pobla en tareas directivas, pero aquella casa tiene tanto por barrer como la verdiblanca. Con Mel cambiaría la película de manera obvia en materia de mando para los fichajes. El único director deportivo con el que trabajó el madrileño en el Betis fue Vlada Stosic, siempre culpado de los errores del equipo mientras que se loaba la figura de Mel, que nunca ha presumido de tener un gran conocimiento del mercado pero sí de una facultad relevante de sacar provecho de los jugadores que tiene.
En definitiva, que en esta disyuntiva entre “papá o mamá”, el consejo tiene una difícil elección porque cualquier movimiento tiene sus aristas. Que acierte Ollero y su gente por el bien de un equipo y una afición que lo único que quieren es ver a su equipo ganar y tener un club normal de una vez por todas.
Mateo González

Mateo González

Jefe de Sección de Deportes en ABC de Sevilla
Mateo González

@Matglez

Periodista / Journalist. Jefe de Deportes de @abcdesevilla, @AFDLP y @Orgullo_Nervion RT no significa estar de acuerdo
RT @AFDLP: Camarasa: “Una pena, pero ya trabajando para volver mejor y cuanto antes” https://t.co/hPaSQRW3Vr #Betis vía @vicama8 - 5 horas ago