Rafael Gordillo
Rafael Gordillo

Rafael Gordillo

Un mito objeto de críticas
Por  17:28 h.

Rafael Gordillo es el Betis. El Betis es Rafael Gordillo. Si estuviéramos en Inglaterra, una grada del Villamarín llevaría su nombre. O tendría una estatua en los aledaños. Es lo que se hace con los mitos, con los ídolos imborrables. Contaba Alberto García Reyes hace años que todos los niños de su generación le daban patadas al balón soñando con ser Rafael Gordillo. Su manera de ver la vida es el mismo Betis. Gordillo es el Betis. Ya lo era cuando en el verano de 2010 dio un paso adelante. Su carrera deportiva estaba hecha, con cotas difícilmente inigualables, una fábrica de beticismo. Podía haberse quedado de brazos cruzados en ese pedestal forjado por intensas carreras por una banda interminable y rematado con el tobillo más flexible que se conoce. En aquel estío respondió a una llamada y asumió un papel principal. Él vistió de Betis a una administración judicial que llenaba de incógnitas el futuro pero que tenía como objetivo extirpar el mal que se había instalado en el club. Lo hizo y avanzó otro paso para ponerse en primera línea del club. Arriesgaba con ello todo lo vivido, su grandeza, su lugar privilegiado entre todo aquel que sintiera Betis o no, puesto que uno que fue testigo recuerda las pretemporadas de Gales, Alemania e Inglaterra y en todas reconocieron a Rafael Gordillo aficionados anónimos. Eso es exportar Betis. Como presidente vivió el ascenso y después se echó a un lado para dejar hacer a los ejecutivos, convirtiéndose en una figura consultiva, que bañaba de Betis todo el caminar de la entidad. Siempre dispuesto a ir de peña en peña, a viajar a todos los partidos, a representar al club allá donde se lo pedían. Una entrega como la de toda su vida, puesto que sólo le faltaba ir con el ‘3’ cosido a la espalda de la chaqueta. Otros clubes envidian tener a alguien así trabajando aún para sus colores. Nadie ha generado tanto consenso como él. Sin embargo, en los últimos tiempos de crítica desaforada, de guerra desmedida, de difama que algo queda, algunos llegaron a gritar “Gordillo, vete ya” y otros cánticos que mejor no reproducirlos aquí. Y aspiran a hacerlo el domingo. Cada cual es libre de abrir su boca y decir lo que le venga en gana. Gordillo tiene su cuota de responsabilidad pero nadie dudará de que el sentido de su vida es hacerle bien al Betis. Sin embargo, descalificarle es hacerlo con el mismo Betis. Ya está en la conciencia de cada cual valorar sus acciones. Y, como bien decía el amigo García Reyes cuando otro osó criticar hace años a Gordillo: “Ningún bético puede consentir una agresión como ésta a las entrañas de su Historia”.

Mateo González

Mateo González

Jefe de Sección de Deportes en ABC de Sevilla
Mateo González

@Matglez

Periodista / Journalist. Jefe de Deportes de @abcdesevilla, @AFDLP y @Orgullo_Nervion RT no significa estar de acuerdo
RT @GIGANTESJunior: Dos canteranos del Betis se citan en la final del Europeo Sub-16 (Vídeo) https://t.co/QttJsPJI83 - 4 horas ago