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Reconstruir

El Betis necesita una reflexión profunda para rehacer su realidad
Por  18:59 h.

Al Betis no le queda nada más que la tristeza de su realidad. Nada más que el castigo merecido de deambular por Segunda en unos meses. El dolor es tremendo y no hay nada que consuele a quien siente en verdiblanco. No es hora de lamerse heridas, sino de encontrarse con la crítica justa, medida y constructiva. En muchos aspectos quizás habrá que destruir para edificar de nuevo, analizar qué son borrones y cuáles merecen cuenta nueva. Mucho trabajo por hacerse y la demandada unión, motor de los aciertos en las decisiones que tendrán que tomarse, no tiene pinta de aparecer por mucho que se pida. La judicialización del paquete mayoritario no va a desbloquearse en poco tiempo y ese camino quizás tampoco proporcionaría nada mejor, la verdad. Callejón sin salida por ahí, más allá que confiar en que los actuales dirigentes sean receptivos a lo que necesita el club, que aprendan de lo mal hecho no hace tanto. El Betis precisa consolidar sus estructuras sin infravalorar lo que ya se tiene en la casa, buscar que todos sumen. No es justo decir que no se ha hecho nada bien en este tiempo, no. Hablamos de un club con un puñado de empleados realmente válidos pero expuesto completamente a una vorágine que lleva al foso a cualquiera: planificación deficiente, mala preparación, resultados pésimos, cambios en la cúpula, precipitación, ambiente enrarecido, divorcio social, provisionalidad… Funcionó un tiempo y cayó consumido por su propia confianza, entre otras cuestiones. La consolidación de las estructuras del Betis es parte de esa reconstrucción obligatoria con elementos principales en el orden deportivo como en el administrativo. Profesionales indiscutibles, proyectos viables y con plazos lógicos, responsabilidad con la situación actual y sentido de Betis, como diría Íñigo Vicente. Le queda mucho camino por andar a este Betis que hoy ve sólo la destrucción, los juicios sumarísimos, la búsqueda de culpables, la purga movida por la rabia por un descenso ominoso. Muere este Betis y ha de renacer con mayor fuerza aún el que cure todo lo sufrido en esta temporada que concluye antes de lo previsto para los verdiblancos, con humillaciones ante el eterno rival, con maltrato arbitral, con división interna, descabezamiento y dolor, mucho dolor. Tiene el Betis lo más importante, miles de incondicionales. Agranda este fracaso que este club baje con más de 30.000 abonados pero también es un sostén para un equipo que no está al margen de lo que mueve esta historia que se trata de deporte. El Betis ha descendido muchas veces en su historia, todos lo vivimos más de una ocasión. Cada oportunidad siempre pareció la peor. La actual es decepcionante por la cota del año anterior y delicada por el momento económico de la sociedad pero ahora es donde tiene que aparecer el Betis que analice y reconstruya, que piense en un porvenir más acorde a su realidad y que sea capaz de llevarlo a cabo. Un Betis que recupere el terreno perdido y que devuelva la dignidad a los suyos, que jamás la perdieron porque la afición es lo único que no ha suspendido este año en el Betis.

Mateo González

Mateo González

Jefe de Sección de Deportes en ABC de Sevilla
Mateo González

@Matglez

Periodista / Journalist. Jefe de Deportes de @abcdesevilla, @AFDLP y @Orgullo_Nervion RT no significa estar de acuerdo
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