Durmisi disputa un balón con Kiko Femenía (Foto: EFE)
Durmisi disputa un balón con Kiko Femenía (Foto: EFE)

Renuncias

El Betis jugó al filo de la navaja en Vitoria y debió ser durante más tiempo el de la segunda mitad
Por  10:48 h.

Como es habitual, y tampoco vamos a sorprendernos a estas alturas de la película, el fútbol lleva a conclusiones definitivas tras 90 minutos. Algunas ni siquiera tienen nada que ver con las alcanzadas tras los 90 minutos del partido anterior. Ni con los siguientes. Tabla rasa y todo es decepción o gloria después del resultado, que es lo que manda. Ocurre que si Rubén Castro hubiera marcado esa enorme ocasión que tuvo y que no suele desaprovechar por su enorme capacidad en el área, el partido de Vitoria podría haber pasado como una de esas épicas batallas tácticas en las que un entrenador sale reforzado por anular al rival, aprovechar su oportunidad y llevarse los tres puntos, que es lo que realmente importa. Al jugar al filo de la navaja y aportar poco más que acumulación para despejar más miedos que balones lo que le ocurrió al Betis de Víctor fue que el Alavés sí aprovechó su ocasión por mediación de Deyverson y los elogios huyeron hacia el otro platillo de la balanza, dejando el del técnico bético hecho unos zorros con la nula capacidad de reacción de sus jugadores sobre el campo tras el golpe y con cuestiones enquistadas como la elección del once y el discretísimo trato con la pelota durante la primera mitad. Muchas renuncias en un partido ante un rival que, si bien está realizando una temporada buena para ser un recién ascendido, dista mucho del peligro que sí tenían Celta o Athletic, ante los cuales sí se podía entender que este Betis en construcción tuviera un planteamiento más conservador y buscara únicamente jugadas aisladas. Ante el Alavés el Betis debió ser durante más tiempo el que sí mostró ser en el arranque de la segunda parte y no el que dejó tan mala sensación en la primera. Es evidente que Víctor ha tratado de reforzar al equipo en su confianza a base de dos premisas: no recibir daño y apoyarse en los puntos en juego. Pero cuando la ambición es tan corta en escenarios en los que puede y debe lograr más, cualquier revés puede ser definitivo. Y en ello se incluye que el árbitro no pitara el claro penalti sobre Ceballos algo que, por cierto, pasa demasiado desapercibido cuando la justicia ha de cumplirse más allá de lo feo o guapo que seas.

Mateo González

Mateo González

Jefe de Sección de Deportes en ABC de Sevilla
Mateo González

@Matglez

Periodista / Journalist. Jefe de Deportes de @abcdesevilla, @AFDLP y @Orgullo_Nervion RT no significa estar de acuerdo
RT @AFDLP: Setién explica los planes que tiene con Ceballos, Rubén Castro, Adán y Sergio León https://t.co/z4u129aFwi #Betis vía @RamonRoma - 17 mins ago