Durmisi y Jonas se lamentan ante la alegría sevillista (Foto: J. M. Serrano).
Durmisi y Jonas se lamentan ante la alegría sevillista (Foto: J. M. Serrano).

Silencio

Tras otro derbi perdido la afición del Betis no sabe dónde están las soluciones para acabar con esta deriva
Por  22:17 h.

A la afición del Betis no se le puede pedir más. Es fiel, entregada, abraza su escudo, se ilusiona y recibe palo tras palo. Es una afición ejemplar en su día a día, en su predisposición. No para de demostrarlo. Y nada. Se hincha de ilusión y se pincha de decepciones. Se le somete a examen permanentemente por su fidelidad incuestionable pero no encuentra el motivo a tanta desgracia continuada, a este castigo que no merece y que le hace dudar de qué camino seguir. Ya no sabe dónde está la solución, reniega de palabras, de cambios de entrenadores, jugadores, directores deportivos y dirigentes y que pensaba que iban a llegar en estos días los hechos que se prometieron y no aparecieron. También afectada de un ambiente viciado provocado por una interminable guerra intestina. Una afición dispuesta a rugir que fue acallada por su propio equipo. Un silencio que tiene mucha historia detrás, piedra a piedra de sinsabores que han provocado un cambio profundo en su manera de ver las cosas. No existe nostalgia de quien no debe regresar pero sí incertidumbre sobre cuál será el futuro si la línea se mantiene. El silencio de la segunda parte del derbi es interpretado como la asunción de la superioridad del eterno rival sobre la disolución propia. De un vecino que no es que haya mejorado su estilo de vida, sino que ha dejado el bloque y se ha instalado en una mansión en las afueras. Esa distancia es la que no entiende el bético, deseoso de que finalice de una vez la catarsis que ha hecho que su club se parara en el tiempo durante tantos años mientras el oponente clásico iba a toda velocidad marcando diferencias. Un silencio que ni se rompió con el fuera de juego en el segundo tanto, ni con la necesidad de apretar en los minutos finales para mantenerse de pie en un partido que aún tenía vida objetiva pero bañado de descreimiento colectivo. Silencio porque no había afición rival en el estadio. Un silencio sepulcral, tétrico, elocuente. Un basta ya con tristeza, respeto y hartazgo, con la boca callada, de quienes quieren de una vez por todas disfrutar y dejar de ser víctimas de una pasión que no para de reportarle frustraciones y que temen herida cuando la están dejando como herencia a las siguientes generaciones.

Mateo González

Mateo González

Jefe de Sección de Deportes en ABC de Sevilla
Mateo González

@Matglez

Periodista / Journalist. Jefe de Deportes de @abcdesevilla, @AFDLP y @Orgullo_Nervion RT no significa estar de acuerdo
RT @AFDLP: 📺 Eibar contra Betis: horario, fecha, TV y dónde ver online https://t.co/ZnnD7fwlJf vía @AFDLP #Betis - 7 horas ago