Arzu quiere que le acorten el contrato y le alarguen la libertad

Por  9:18 h.

Arzu no quiere cumplir los 29 en el Betis y le ha pedido a Lopera la carta de libertad, que es como pedirle la luna, un imposible. Dicen sus representantes que el nazareno no puede seguir teniendo a la gente como la tiene, haciéndose la manicura durante la semana para lucir los domingos uñas de cuchilla contra él, y por eso solicitan a su excelencia que la Casa le haga el dobladillo al contrato y lo deje en un año menos, que al fin y al cabo junio de 2010 está a la vuelta de la segunda esquina.

Las pocas ganas que tiene Arzu de aguantar a la grada del Ruiz de Lopera se adivina proporcional al asco que debe de sentir por volver a los campos de polvarea, él que ya transitó por ellos con el Córdoba y con el propio Betis, pero su deseo choca con una evidencia: para dejarlo irse ahora lo liberan dentro de un año porque su ficha no es de las que arañan al tesorero, dicho sea como ficción porque todos sabemos que en el Betis no hay tesoro alguno y si lo hay la señora jueza aún no averiguó su paradero.

En la problemática de Arzu lo que en realidad subyace es el drama de los jugadores de la cantera que observan cómo van cumpliendo años y no logran ganar en tres o cuatro temporadas el dinero que otros, llegados de fuera, se embolsan en una sola campaña. Le pasó, por ejemplo, a Juanito, hasta hace un par de años con un contrato en el que primaba el variable y que le obligaba a jugarlo prácticamente todo para sacar un ficha decente, así y todo muy alejada de su condición de internacional. La culpa suele ser de algunos asesores sin escrúpulos, que buscan el dinero rápido y fácil a costa de atar casi de por vida a sus pupilos con los clubes firmando primeros contratos leoninos. Una faena que merecería dos orejas y el rabo. Del representante.

Redacción

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