Ángel Haro, Manuel Ruiz de Lopera y Luis Oliver (Foto: ABC)
Ángel Haro, Manuel Ruiz de Lopera y Luis Oliver (Foto: ABC)

Betis: club bueno, afición bonita y acciones baratas

Hasta Joaquín admite que él no quiere comprar títulos, sino que su aspiración sería adquirir el Betis para ponerlo tan alto como la Luna
Por  17:07 h.

Joaquín Sánchez rezuma beticismo allá donde va. Y ha ido a bastantes sitios. Valencia, Málaga, Florencia y hasta Albacete, en aquel surrealista viaje de ida y vuelta en unas horas que se vio obligado a hacer, han sido sus destinos profesionales y en todos ellos, como recordaba su esposa en televisión hace unos días, quien lo veía por la calle decía «ahí va Joaquín el del Betis»; no el valencianista, malaguista o viola, el bético. Pues el bueno de Joaquín le ha dicho a Mateo González y a Juan Arbide que él no querría comprar acciones del club, sino adquirir el Betis para poner el equipo en la Luna, que eso sí constituiría un gran paso para la Humanidad verdiblanca y no el dado por Armstrong.

Las acciones de la entidad de la Palmera se cotizan al alza en el mercado de futuros y el portuense deberá ponerse en la cola de aspirantes. Ángel Haro ha dicho que él no las quiere para hacer dinero porque factura 300 (millones), sirviéndonos de pasada la figura de Leónidas defendiendo las Termópilas heliopolitanas; Luis Oliver, su socio, saca brillo a su desahogo admitiendo que comprará las que pueda «porque es un negociazo», que rima con el presunto pelotazo ya dado; Rafael Salas, disidente con asiento en el consejo, las sueña atomizadas y sindicadas a su favor para constituirse en alternativa a sus actuales compañeros; las plataformas, con Hugo Galera y José Antonio Tirado a la cabeza, las desean sobre todo fuera del alcance de Oliver y Ruiz de Lopera y éste, socio del aragonés hasta que le puso los cuernos, avisa de que en cuanto los tribunales resuelvan sobre las medidas cautelares va a enseñar paquete. Y todavía no ha aparecido el chino.

Pese a que la preconizada paz social se parece una barbaridad a una guerra, soy optimista. Quiero creer que al final ese 51% de acciones aún en el limbo acabará tarde o temprano en manos del beticismo a precio asequible y que el de Heliópolis podrá ser uno de los pocos clubes de LaLiga blindados ante la amenaza del exterior. Y hasta del interior. Si la entidad es buena y la afición bonita, que lo barato sean las acciones y no la dirigencia.

 

Francisco Pérez

Francisco Pérez

Colaborador de Opinión en Deportes en ABC de Sevilla