Junta General Ordinaria de Accionistas del Betis celebrada este jueves en el Palacio Municipal de Deportes de San Pablo (Foto: Jesús Spínola)
Junta General Ordinaria de Accionistas del Betis celebrada este jueves en el Palacio Municipal de Deportes de San Pablo (Foto: Jesús Spínola)

En el Consejo del Betis sólo habrá ya “mandaos”

Los Minoritarios pueden y deben convertirse en la bisagra que abra y cierre la puerta de cristales, sobre todo si chinos o jeques peregrinan al Villamarín
Por  11:12 h.

Respondió en el verano al pasar por taquilla y batir de largo el récord de abonados, y lo ha hecho ahora con la compra de acciones del club, agotadas en la primera ronda de venta. El beticismo nunca falla. En una época en la que los pañuelos blancos no sirven ya para pedir las orejas de los técnicos o de los ocupantes del palco, trece mil accionistas, desde quien compró el paquete básico en su día hasta los del taco ahora, han adquirido el único arma que de verdad tiene valor en las sociedades anónimas, los títulos, el voto para apuntalar al poder o para derribarlo, para continuar por el camino marcado o para tomar el primer desvío que se presente. Ya nadie puede proclamarse dueño del Real Betis Balompié. Ahora, y esperemos que para siempre, en la sala del Consejo sólo habrá “mandaos”.

Pese a la perseverancia de algunos en repartir carnés de béticos, todos los que han acudido a la compra de acciones lo son. Ex ahora repudiados, porque lo fueron en las épocas muy flacas, mucho antes de ser directivos; gobernantes sin pedigrí en los albaranes de socios o abonados, por empatizar con la llamada al cambio desde la mayor parte de la masa social del club; opositores de ayer y de hoy, por hacer Betis, mejor desde la confrontación que cuando ostentaron cargos en la entidad; la minoría silenciosa, en la actualidad más sonora que nunca a través de las redes sociales, por ser la barra primera y la trece con que se ha sostenido el escudo ciento y pico de años.

Un análisis desapasionado de lo ocurrido arroja varias certezas: Ángel Haro y compañía, pudiendo urdir desde el poder una estrategia para quedarse con el club, lo han abierto al beticismo; los accionistas desafectos al Consejo han hecho uso de la suscripción preferente, porque estaban en todo su derecho de hacerlo, legal, sentimental y patrimonialmente; nuevos en el mapa accionarial, como Lorenzo Serra y Joaquín Sánchez, enriquecerán el verde, y los Accionistas Minoritarios -¡ojo a esa Asociación Nuevo Betis!- pueden y deben convertirse en la bisagra que abra y cierre la puerta de cristales Sebastián Alabanda. Sobre todo si en vez de los Reyes Magos son chinos o jeques los que peregrinan al Villamarín.

Francisco Pérez

Francisco Pérez

Colaborador de Opinión en Deportes en ABC de Sevilla