Desde hace años el Betis no estaba tan mal… ni era tan bueno

Por  20:40 h.
Si el Betis cotizara en Bolsa yo compraría sus acciones. Cierto que no tendría afán especulador y que por esa misma razón descartaría obtener rendimientos a corto plazo, pero a medio y largo me parece un valor interesante y sobre todo sólido, acaso porque el emisor, un Paco Chaparro que afronta los malos tiempos con espíritu senequista, ya me ha demostrado que sabe hacer un buen producto. Y publicitarlo. Sólo falta ponerle la etiqueta del gol y empezar a venderlo.
Nadie en el club verdiblanco, de momento, ha cuestionado la figura del entrenador. Ni siquiera tras colocarse el equipo colista y desenfundar los medios el colt de las estadísticas para informarnos que desde hace años no atravesaba el equipo por una situación tan crítica. Y al hilo de ello no sé si han reparado en un matiz importante: nadie ha titulado “El peor Betis de los últimos años”, ni nada parecido. Ese Betis que más que malo era peor fue el de Luis Fernández, el de Irureta o de Cúper, conjuntos sin dignidad ni en la clasificación ni el césped, sin virtudes reseñables y coleccionista compulsivo de defectos. El de esta temporada está mal, pero no es malo. Ya tiene la esperanza a lo que asirse para no ser considerada utopía.
Siempre pensé, y lo he dejado escrito un puñado de veces, que a un entrenador hay que pedirle un equipo al que le hagan pocas ocasiones de gol y disfrute de muchas. Si lo consigue y las cosas no funcionan, será cuestión de pedirles cuentas a quienes tienen la responsabilidad de comprar buenos jugadores que aporten eficacia goleadora al grupo. En Villarreal, los que fallaron no estaban en el terreno de juego. Cierto es que los de arriba no marcan goles, pero los que trajeron para que los hicieran, tampoco.
Redacción

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