El Betis, en carne viva

Por  15:21 h.

La máquina judicial está produciendo noticias en torno al Real Betis con una periodicidad de la que no hay que felicitarse, porque lo ideal, una quimera en la casa verdiblanca, sería que los asuntos deportivos tuvieran preeminencia sobre los sociales, sobre todo si estos son de tipo contencioso. Pero está claro que deben convivir en tiempos de zozobra por Heliópolis y resulta preocupante que los gestores del club tengan que decidir estos días sobre la futura composición de la plantilla o el reordenamiento del organigrama técnico de la sociedad cuando la cabeza muy probablemente la tengan, que la tienen, en esas actuaciones judiciales que, como la última de la magistrada del Juzgado Instrucción número 6, Mercedes Alaya, amenazan con retrotraer la investigación a la misma cuna del entramado societario del club, allá por 1993.

Tampoco ayuda a la serenidad las voces disonantes que se están escuchando provenientes de la antigua dirección deportiva, algunos de cuyos componentes, como Joaquín Parra, ya fuera del club, se ha mostrado completamente contrario a la continuidad de Paco Chaparro por no considerarlo idóneo para el banquillo verdiblanco. Si las plantillas se hacen en buena parte en función de los técnicos que la han de dirigir, está por ver que el trabajo realizado en el seguimiento de jugadores esté en consonancia con lo pedido por Chaparro, al que según desveló Parra sólo apoyaba Manolo Castaño.

Es mucho lo que se juega en estos momentos el club en el plano deportivo, porque a nadie se le escapa que seguir jugando con fuego como en las tres últimas temporadas es igual a reservar cama en la planta de quemados. Y ya avisó el máximo accionista de que no va a haber dinero ni para vendas. ¡Ay, este Betis siempre en carne viva!

Redacción

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