Fútbol y no mentiras

Por  12:38 h.

Iba a escribir de esa pantomina disfrazada de comercio que ha sido esta semana la presunta venta de las acciones de Lopera, pero no lo haré. Mi hartazgo es infinito, provoca la náusea e hiere hasta el interior de quien, como el articulista, debe otear la actualidad desde promontorios neutrales, sin dejarse llevar por sentimentalismos. Pero el Betis no se merece esto, no se lo merece.

Hablemos pues de fútbol, que es como darle al artículo una manita de betadine para desinfectarlo de tantos bichos como se le colaron con el párrafo anterior, y que además nos lo va a dejar morenito, haciendo juego con unos tiempos como los veraniegos en los que la mayoría de los clubes, con sus fichajes poniéndose a punto en las pretemporadas, venden ilusión, y no desasosiego como en la entidad bética. ¡Qué difícil es para los verdiblancos tener un rato de tranquilidad para gozar siquiera de la esperanza!

No he tenido aùn la oportunidad de ver al equipo, pero me cuentan que pese a los rivales han sido de poca entidad y los refuerzos aún están faltos de rodaje, a los de Chaparro se les ve otro aire con ese medio centro que forman Aurelio y Emana. Si hay buena columna vertebral, ausente los últimos años, se tiene mucho andado y aunque el conjunto está falto aún de más de un retoque, algunos de ellos en vías de realizarse, las expectativas, a falta de verte testadas con contrarios de mayor enjundia, son optimistas. Y eso es justo lo que necesita la afición, optimismo, verdades, sinceridad, que no se la tome por tonta, hechos y no palabras. Lo que da el fútbol, el balón rodando, donde no caben las mentiras.

Redacción

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