¿Gasto o inversión?

Por  0:38 h.

EL Betis se ha puesto un collarín en el cuello que le impide mirar hacia abajo y aunque incómodo aún por los muchos equipos con pretensiones que le rodean, ya se observa cómo le crecen las plumas de guerra al gallo pidiendo primera línea de fuego para el asalto a Europa. Si será así la cosa que hay quien advierte que una plaza continental no puede ser una exigencia cuando hace bien poco era una utopía, pero lo cierto es que el Atlético de Madrid ocupa una a sólo tres puntos de los verdiblancos y que por delante de estos están Deportivo, Almería y Sporting, que ni uniendo sus arsenales dejan de ser enemigos de chiste de Gila.

El momento, sí, es para empezarlo a gozar y más después de las fatiguitas de los últimos años que llevaron al club a tener el primperan en vena de forma permanente, pero también para no detenerse en el presente porque reforzando este ahora el futuro puede ser extraordinario. La eficacia goleadora del equipo, que llega como muy pocos arriba, excede de su potencial, porque los especialistas están lesionados y en el centro de la delantera la pólvora la usan los rivales para endulzar el café. Por eso sería conveniente invertir en un buen delantero para garantizar el gol cuando los biorritmos de los que ahora están en racha cojan la pájara. Y atrás, ya se sabe, falta un central, porque Arzu, aún haciéndolo aceptablemente, es un remiendo; Melli dejó de ser una promesa para convertirse en la dura realidad del jugador estancado y Rivas pide el agradecimiento por los servicios prestados.

Habría que convencer a Ruiz de Lopera de que no se trata de gastar más, sino de invertir, y de que haciéndolo ahora, cuando el rendimiento del equipo exige un nuevo cambio de marcha, no estará sino consolidando uno de los mejores -¿el último?- proyectos de su mandato.

Redacción

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