Los jugadores del Betis y del Sevilla FC se saludan tras el derbi
Los jugadores del Betis y del Sevilla FC se saludan tras el derbi

La sensación es que habrá un derbi sensacional

Las palabras y vaticinios de Serra y Setién para el futuro deben convertirse en hechos y los hechos, en puntos, clasificaciones europeas o títulos
Por  9:03 h.

El beticismo se ha venido arriba. Ya piensa en grande. Con cautela desde el Consejo, sin tanta en los técnicos, casi eufórico en la grada. Por lo mismo que el año pasado corrieron a gorrazos a un superado Miguel Torrecilla, preguntarse si no preferían las sensaciones a los resultados inmediatos, hoy aúpan a hombros a su sucesor, un Lorenzo Serra Ferrer convencido de que siendo bueno el rendimiento del equipo, éste tiene aún mucho margen de mejora. Quique Setién le da la razón a su ex colega y hoy jefe. Si lo que se ha hecho hasta ahora, y sólo se llevan disputadas siete jornadas, es notable, lo fantástico está aún por llegar.

Tan claro lo ve Serra que no dudó días atrás en bajar a las arenas movedizas de la rivalidad más intima de la ciudad. Y lo hizo con la asertividad que gasta de fábrica el balear: “Este año va a haber derbi”. No sólo dijo eso, sino que se atrevió a vaticinar un cambio de ciclo como aquel que le llevó en su primera etapa en el banquillo del Villamarín a poner impecable la entonces desestructurada tortilla bética, mientras la sevillista se chamuscaba. Setién, que también aspira a ganar el masterchef futbolístico local, echó más huevos a la sartén con una frase rotunda: “Sólo me fijo en los rivales de los que puedo aprender algo. No me estoy fijando en lo que hace el Sevilla, ni mucho menos”. Y aunque algún talibán le suene a menosprecio la afirmación, no creo que fuera esa la intención del santanderino, sino la de enfatizar su percepción de que el Betis está haciendo mejor fútbol y no tiene nada que envidiar. Aquí y ahora los que tienen que fijarse en la gestión del eterno no están en el césped, sino en los despachos.

Resulta razonable pensar que, efectivamente, esta temporada habrá un derbi sensacional, que le será mucho más complicado a los de Berizzo engrosar las estadísticas triunfales de su equipo y, por supuesto, pasar por encima del rival como muchas veces en los últimos años. Pero, sin necesidad de remitirse al eslogan del año pasado, las palabras deben convertirse en hechos y los hechos en puntos, clasificaciones europeas o títulos. Todo lo que no sea eso, será resignarse a vivir de las buenas sensaciones y a terminar echando mano, una vez más, del manqueperdismo.El beticismo se ha venido arriba. Ya piensa en grande. Con cautela desde el Consejo, sin tanta en los técnicos, casi eufórico en la grada. Por lo mismo que el año pasado corrieron a gorrazos a un superado Miguel Torrecilla, preguntarse si no preferían las sensaciones a los resultados inmediatos, hoy aúpan a hombros a su sucesor, un Lorenzo Serra Ferrer convencido de que siendo bueno el rendimiento del equipo, éste tiene aún mucho margen de mejora. Quique Setién le da la razón a su ex colega y hoy jefe. Si lo que se ha hecho hasta ahora, y sólo se llevan disputadas siete jornadas, es notable, lo fantástico está aún por llegar.

Tan claro lo ve Serra que no dudó días atrás en bajar a las arenas movedizas de la rivalidad más intima de la ciudad. Y lo hizo con la asertividad que gasta de fábrica el balear: “Este año va a haber derbi”. No sólo dijo eso, sino que se atrevió a vaticinar un cambio de ciclo como aquel que le llevó en su primera etapa en el banquillo del Villamarín a poner impecable la entonces desestructurada tortilla bética, mientras la sevillista se chamuscaba. Setién, que también aspira a ganar el masterchef futbolístico local, echó más huevos a la sartén con una frase rotunda: “Sólo me fijo en los rivales de los que puedo aprender algo. No me estoy fijando en lo que hace el Sevilla, ni mucho menos”. Y aunque algún talibán le suene a menosprecio la afirmación, no creo que fuera esa la intención del santanderino, sino la de enfatizar su percepción de que el Betis está haciendo mejor fútbol y no tiene nada que envidiar. Aquí y ahora los que tienen que fijarse en la gestión del eterno no están en el césped, sino en los despachos.

Resulta razonable pensar que, efectivamente, esta temporada habrá un derbi sensacional, que le será mucho más complicado a los de Berizzo engrosar las estadísticas triunfales de su equipo y, por supuesto, pasar por encima del rival como muchas veces en los últimos años. Pero, sin necesidad de remitirse al eslogan del año pasado, las palabras deben convertirse en hechos y los hechos en puntos, clasificaciones europeas o títulos. Todo lo que no sea eso, será resignarse a vivir de las buenas sensaciones y a terminar echando mano, una vez más, del manqueperdismo.

Francisco Pérez

Francisco Pérez

Colaborador de Opinión en Deportes en ABC de Sevilla