Setién, en Balaídos
Setién, en Balaídos

Martingala de Setién, mientras diluvian las críticas

No entiendo el beneficio que tiene la cesión de un portero a un mediocentro presionado en las cercanías del área, cuando por lo general éste se limita a devolverle el balón
Por  10:18 h.

En pleno diluvio de críticas sobre la asunción de riesgos que corre el Betis en la salida del balón y que alcanza esta semana, por orden de aparición, a Adán, que lo cede; Javi García, que no lo controla bien; Quique Setién, que lo ordena sí y también, y Serra Ferrer, que no logra convencerlo de que sea sí o no, el club verdiblanco logró el notable fichaje de Marc Batra, futbolista exquisito del gusto del entrenador verdiblanco. El ex barcelonista y ex dortmunder es, pues, lo más parecido a una martingala, envite de casino basado en doblar la cantidad aportada al juego sobre la misma apuesta cada vez que se pierde, con la «certeza» de que, por la ley de probabilidades, más temprano que tarde se ganará. Debo confesar que soy muy de Setién, como lo era de Berizzo o lo pueda ser de Bielsa. Me gusta el mensaje que trasladan, la filosofía que impregnan sus trabajos, pero sin talibanismos. Dicho de otro modo, si tengo jugadores para hacer las cosas como quiero, convierto en innegociable mi propuesta, y si me doy cuenta de que carezco de la materia prima para hacerla eficaz, flexibilizaré las órdenes. Setién no tiene lo que necesita, empezando por un portero con buen juego de pies, y además alienta el riesgo en las zonas más peligrosas, donde una pérdida de balón se traduce en un gol. Eso pasó en Vigo: Adán arriesgó -esta vez no cedió mal-, Javi García controló regular y tardó en pasar, y el robo céltico del balón terminó con éste en la red.

No entiendo el beneficio que tiene la cesión de un portero a un mediocentro presionado en las cercanías del área, cuando por lo general éste se limita a devolverle el balón. El entrenador bético debe tener estadísticas que demuestren que acciones como esas se traducen a la larga en más goles a favor que en contra, pero lo que es esta temporada ha costado ya varias derrotas.

El mexicano Guardado, al que pocos pueden ganar en experiencia, decía tras el partido del lunes que el riesgo se debe asumir en otras zonas del campo. No era una crítica a su entrenador, ni mucho menos. Era el sentido común que hablaba en voz alta. Escúchenle.

Francisco Pérez

Francisco Pérez

Colaborador de Opinión en Deportes en ABC de Sevilla