José Miguel López Catalán y Ángel Haro
José Miguel López Catalán y Ángel Haro

Betis: más preguntas que respuestas, más guerra que paz

Sea o no bueno el acuerdo Haro-Oliver, lo cierto es que el Betis no está hoy más estabilizado sino con más actores levantados en armas
Por  10:57 h.

No hay película de acción sin héroe, sin ese personaje tenaz, limpio de espíritu que se subleva contra la ignominia y que en su lucha contra el mal debe ir superando, uno tras otro, sin desaliento, dejándose la piel, cuantos obstáculos se le presentan, hasta que al fin, siguiendo la directrices del marketing por un final feliz, alcanza su objetivo. Cuando ayer Ángel Haro y José Miguel López Catalán comparecieron ante la prensa para repetir lo que su consejo ya había filtrado el viernes sobre el acuerdo con Bitton, bien lo pudieron hacer vestidos a lo Supermán, con una gran B verde en lugar de una S roja ocupando su henchido pecho XXL, adecuado atrezzo para la frase lapidaria que saldría de sus labios: «Este acuerdo es un gran triunfo del Betis». Se sentían héroes. Si no lo hicieron fue porque iban a tener que posar con el malo de la película, con ese Joker del fútbol que responde al nombre de Luis Oliver, el esquilmador con el que se han asociado.

Entiendo que en el mundo de los negocios futbolísticos la ética esté contraindicada, más cuando se trata con personajes ciertamente sinuosos, por lo que pueden obviarse contradicciones, traiciones, trampas, engaños y demás herramientas del oficio en la valoración del acuerdo. Pero una vez concretada la operación, no resulta admisible, y menos con cientos de accionistas y muchos miles de aficionados a la espera, que en ella sigan habiendo más preguntas que respuestas y una notoria falsedad: hoy el Betis no está más pacificado que ayer sino, muy al contrario, con más actores levantados en armas que nunca. Quienes se alejen un mínimo de lo que ahora mismo es un monumental reñidero de gallos podrán hacerse una síntesis objetiva de la situación: Haro y Catalán han hecho una hábil maniobra que les da tranquilidad para seguir en el poder equis tiempo, a cambio del desgaste que supone un acuerdo con un condenado por saquear al Betis, de pagar (¿quién?) más que antes, de dejar tiradas a las plataformas y de arriesgarse a las posibles acciones legales que tanto la oposición como Manuel Ruiz de Lopera puedan ejercer. De lo demás, nos enteraremos con el tiempo o con los chinos.

Francisco Pérez

Francisco Pérez

Colaborador de Opinión en Deportes en ABC de Sevilla