Ceballos celebra su gol en el Betis-Atlético
Ceballos celebra su gol en el Betis-Atlético

Nunca más un «caso Ceballos», Betis, por favor

Más que la sartén por el mango, sus agentes lo tienen todo, vendido el club ante su estirón profesional y asequible cláusula de rescisión
Por  10:28 h.

EL sábado debuta la sub 21 en el Europeo de Polonia y no será extraño ver en el campo, con camiseta de titular y salvoconducto para moverse por donde quiera, a Dani Ceballos. El utrerano se fue a la concentración sin renovar contrato con el Real Betis, tal como cabía esperar. Más que la sartén por el mango sus representantes tienen la paila, el gas, el aceite y todas las especias que quieran al alcance de la mano, vendido como está el club ante su enorme estirón profesional y asequible cláusula de rescisión.

Lo normal es que el centrocampista se vaya al término del torneo. Tanto si triunfa como si no, el negocio lo tiene fácil, pues dado que su marcha se cifra en 12 millones de euros (los tres restantes, hasta los 15, serían para él) lo único discutible sería la prima de fichaje que cobraría, descomunal en caso de salir a hombros del Europeo. Esa cantidad extra es la que el Betis pretende embolsarse ofreciéndole una renovación generosa. Pero, ¿qué más generoso con uno mismo que quedarse con todo, pensará Ceballos?

Aunque la marcha de la joven estrella pondría en el disparadero al actual consejo, su responsabilidad será muy limitada. Ceballos debutó con el Betis con contrato tipo de canterano durante el mandato de Manuel Domínguez Platas en abril de 2014 y empezó la temporada 2014-15 con Velázquez en el banquillo sin ampliar su compromiso, con lo que a la llegada del nuevo equipo rector con Juan Carlos Ollero y Ángel Haro en noviembre ya le había cogido una ventaja sustancial al club. No sólo lo habían puesto en el escaparate sino que él se preocupó de descollar con sólo 17 años y había cola de interesados en la puerta de su casa. Si lo amenazabas con sentarlo en el banquillo, se iba poco menos que gratis. Su renovación hasta 2020 en octubre de 2015 acabó siendo un mal menor para el club, plegado a las condiciones de sus agentes. Son tantos los casos en el Betis de promoción de jugadores sin recompensa para la entidad en los últimos tiempos, que cansa. Nadie debería debutar con el primer equipo sin una cláusula de rescisión acorde con los nuevos tiempos. Si otros clubes pueden, ¿por qué no el Betis?

Francisco Pérez

Francisco Pérez

Colaborador de Opinión en Deportes en ABC de Sevilla