Setién, flanqueado por Serra y Haro (Foto: Juan Flores).
Setién, flanqueado por Serra y Haro (Foto: Juan Flores).

Setién no quiere que le pase como a su jefe

Al cántabro le puede el escepticismo por Europa; Serra colocó al Betis en la Champions y a la temporada siguiente no se le fue a Segunda casi de milagro
Por  10:45 h.

El Real Betis es, de largo, el equipo más divertido de ver por televisión de la Liga. Maldita la gracia que le hace a sus aficionados comprobar lo que divierte a los demás mientras encaja cinco goles. Pero las palmas resuenan orgullosas al final de los partidos para premiar a unos jugadores que se van del césped también con un buen taco de dianas a favor. Mas todo el mundo a la salida, revoloteándole aún los tantos marcados y algunas jugadas presenciadas, comenta medio indignado que así no se puede ir por la vida y que hay que equilibrar defensa y ataque. Nadie sabe cómo hacerlo, empezando por Setién, pero convendría. Y así, de incoherencia en incoherencia, pero cerca de Europa, lejos del infierno, contentos los delanteros, apesadumbrados los defensas, alegre o triste la afición según sea el minuto del partido, el equipo va completando una temporada atípica.

Del enfrentamiento del domingo quedó todo dicho: arrasó al Madrid cuando éste jugó andando, fue arrasado cuando corrió y luego tiró de casta tratando de igualar. Setién, que comenzó la semana bromeando sobre lo que algunos pensaban que se fumaba al hacer las alineaciones, la terminó filosofando sobre el deseo y conveniencia en torno a Europa. Afición y club sueñan con facturar los equipajes más allá de La Junquera en la 18-19; el entrenador dice desearlo, pero se teme que de hacerlo aquí y ahora sería para viajar de mochilero. Aboga el cántabro por consolidar el proyecto antes de elevar el listón de los objetivos. Le puede el escepticismo. No sabe cómo con tantas cosas aún por hacer y tan justos como se anda para el dispendio en grandes fichajes, se podría confeccionar una plantilla que afrontara de forma digna tres competiciones.

No me extrañaría que su opinión se haya fraguado en conversaciones con Serra Ferrer. Él carece de experiencia continental, el balear ya pasó por eso. Colocó en Champions al Betis en la 2004-05 y no se le fue el equipo a Segunda la campaña siguiente casi de milagro. Aquel grupo lo mismo ganaba de forma admirable al Chelsea en el Villamarín, que recibía una manita del Málaga en La Rosaleda. Le pesó el carecer de fondo de armario. Setién, barrunto, no quiere que le pase como a su jefe.

Francisco Pérez

Francisco Pérez

Colaborador de Opinión en Deportes en ABC de Sevilla