EuroligaSergio Rodríguez: «Necesitaba volver a sentir la responsabilidad de tener que ganar todos los partidos»

El base del CSKA, que jugó durante seis años en el Real Madrid, es una de las amenazas del club blanco en su intento por levantar en Belgrado su décima Copa de Europa

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Aunque apenas lleva unos meses en el CSKA, su nombre es el que más suena en estos días previos a la Final Four de Moscú. El jugador más solicitado por su buena temporada y por su pasado madridista. Sergio Rodríguez (Tenerife, 1986) es feliz en Rusia, desde donde atiende a ABC días antes de medirse al Real Madrid por un puesto en la final de Belgrado el próximo viernes.

¿Cómo lleva un canario lo de vivir en Rusia? Se ha adaptado muy bien, por lo que se desprende de su rendimiento...

Pues pensé que iba a ser todo más complicado. Me habían hablado mal del tráfico y del clima duro del país, pero después de estos meses aquí, mi experiencia me dice todo lo contrario. Quizá es el año que más fácil tengo todo. Entrenamos por las tardes, así que tengo las mañanas libres para estar en casa o dar un paseo. Del tráfico no dependo nada porque la cancha de entrenamiento está muy cerca de donde vivimos y para ir al centro tengo la plaza roja a cinco paradas de metro. En cuanto al tema deportivo, yo sabía que iba a ser más fácil entrar en un grupo ya hecho, que llevase varios años juntos. Creo que eso me ha ayudado a entrar antes en la dinámica...

¿Y Moscú le gusta?

Yo estoy encantado. Quizá me esperaba algo muy diferente y por eso me ha sorprendido para bien. Todo el mundo te dice que hace mucho frío, que es muy gris... pero para nada. Cuando ha hecho frío hay muchas cosas para hacer, están muy preparados. Y desde hace un mes, que ya ha empezado a hacer mejor tiempo, es una ciudad increíble. Una gran capital de Europa con todo lo que eso conlleva. Mi familia y yo estamos muy contentos con la vida que tenemos aquí. Quizá los meses más complicados fueron noviembre y diciembre, no por el frío, sino porque casi no había luz en el día. A partir de marzo ha hecho muy buen tiempo. La gente tiene muchas ganas de salir. Me cuentan que la ciudad ha cambiado un poco en los últimos años. Que hay una explosión grande de modernización y de mejora. Este año, con el Mundial, supongo que estarán preparándose para que todo salga bien y las condiciones son buenas para albergar una cita así, porque hay muchas infraestructuras.

¿Tuvo dudas al principio sobre si su decisión había sido la correcta?

Fue todo tan rápido que no me dio tiempo ni a tenerlas. Terminé el Europeo, estuve unos días en Madrid y en menos de una semana había volado a Moscú, había firmado y había jugado mi primer partido. Fue todo muy natural. Cuando llegas a un equipo tan hecho, que se conoce tanto, entrar en el día a día es más sencillo. El CSKA tiene una base sólida y desde el principio fue todo rodado. No tuve que hacer grandes cambios, sobre todo respecto a mi época en el Real Madrid. Por ejemplo, aquí también hay mucha presión por ganar, sobre todo en la Euroliga.

¿Ha sido difícil hacerse un hueco? ¿Le costó entender su filosofía?

No, el equipo sabe muy bien lo que quiere. Todos sabemos que estamos aquí para ganar. La mayoría llevan muchos años jugando aquí, llegando a la Final Four y ganando el título en varias ocasiones. Hay altibajos durante el año, como en todos los equipos, pero eso te ayuda a darte cuenta de las cosas que no funcionan. Es un grupo que vive feliz con esa presión de ganar y que se centra en ese objetivo.

Y usted, ¿recordaba lo que era luchar por los títulos o se le había olvidado tras su paso por la NBA?

Yo nunca he perdido esa sensación, pero es verdad que el objetivo en los Sixers era muy distinto al que había tenido con el Real Madrid o el que tengo este año. La presión de ganar sí o sí no la tenía el año pasado en la NBA, pero sí la de mejorar cada día individualmente o ayudar dentro del vestuario al desarrollo de los jóvenes. No le niego que quería volver a sentir esa responsabilidad de tener que ganar todos los días, porque es bonito saber que estás compitiendo para ganar títulos.

¿Cómo es el CSKA por dentro?

Es un club grande, pero muy familiar a la vez. Me ha sorprendido un poco en ese sentido. La mayoría de los trabajadores lleva aquí mucho tiempo y es un club que en su estructura interna no es tan grande. Todos los jugadores de la cantera entrenan en el mismo recinto que nosotros, y estamos todos en contacto. Muchos de ellos entrenan con nosotros. Es una mezcla entre Real Madrid y Estudiantes. Por un lado me recuerda a mis años entrenando en el Magariños, pero al mismo tiempo sientes el poderío que tiene el Real Madrid como club.

«Moscú me ha sorprendido para bien. Es una ciudad increíble en la que se pueden hacer muchas cosas a pesar del frío»

¿Del vestuario del CSKA quién le ha llamado más la atención?

Creo que tengo muy buena relación con todos. Somos un grupo que tenemos las mismas inquietudes. No sé cuántos niños hay en el vestuario, pero diría que todos o casi todos somos papás. Es con diferencia el año en el que más hijos he visto en el vestuario. Eso hace que todos vivamos un momento vital muy similar y ayuda a remar todos en la misma dirección. Somos una gran familia y eso facilita mucho las cosas, sobre todo a los extranjeros, a los que nos cuesta más.

¿Cree que son los favoritos?

La Final Four es un poco lotería. Puedes controlar cómo llegas, cómo preparas el partido y cómo lo afrontas de manera anímica, pero luego allí entran en juego muchos factores. Tienes que estar preparado para todo, porque te enfrentas a los cuatro mejores equipos de Europa, con jugadores muy buenos y con mucha experiencia. Creo que el equipo ha trabajado bien. Hemos ido cumpliendo etapas con éxito, llega el momento clave y lo afrontamos con una base sólida.

¿Ha habido fuego cruzado con sus antiguos compañeros del Madrid?

Sí que he hablado con algún jugador del Madrid, pero nada sobre el partido. Todos sabemos lo que nos jugamos, porque es el momento cumbre de la temporada, y por eso no hemos hablado sobre ese tema. He vivido esta experiencia antes en el vestuario del Real Madrid y la concentración es similar. Te juegas mucho en esos dos partidos.

¿Le pregunta Itoudis (su técnico) por cómo meterle mano al Madrid?

Claro que se habla de detalles, pero al final lo más importante es cómo estés tú. Cómo llegue tu equipo. Sabemos que parar a los jugadores del Real Madrid es imposible. Tienes que tratar de limitarles y hacer las cosas que tú has hecho bien durante el año para ponerle el partido cuesta arriba.

«Es una alegría que Llull haya vuelto ya. Se me hará raro defenderle, pero me gusta que estén los mejores»

¿Está feliz con el regreso de Llull o hubiera preferido que esperara un poco más para volver?

Estoy contento. Es una gran alegría que Sergio haya vuelto ya. Fue un palo su lesión durante el verano y cuando llegan este tipo de partidos quieres que estén los mejores. Es un aliciente más para la Final Four y el baloncesto europeo que pueda estar en Belgrado. Nosotros trataremos de limitar su talento, porque sabemos que Llull es parte fundamental de este Real Madrid.

Se le hará extraño defenderle después de tantos años juntos...

Claro que se me va a hacer raro. He compartido vestuario con él durante mucho tiempo, tanto en el Madrid como en la selección. Creo que solo nos hemos enfrentado una vez, cuando yo estaba en el Estudiantes y él en el Manresa. Pero son muchas batallas juntos, tanto en el Madrid como con España y será raro. Los dos somos unos competidores, unos luchadores, y será bonito ese duelo. Una vez que empiece el partido las emociones quedarán a un lado y ambos nos centraremos en hacerlo lo mejor posible para nuestros equipos.

«Nunca he perdido la sensación de tener que ganar, pero en los Sixers el objetivo era muy distinto al que tengo en el CSKA o tenía en el Real Madrid»

¿Dónde cree que está el mayor peligro del Real Madrid?

Tenemos que hacer una muy buena defensa, para que no se encuentren cómodos. El Madrid tiene mucho talento en todas las posiciones y si les dejas jugar te hacen un traje. Si conseguimos que no hagan el baloncesto que les gusta, tendremos mucho ganado.

¿Cree que la eliminatoria contra el Panathinaikos reforzó su confianza?

Ganar eliminatorias siempre te da un plus de confianza. Pero a nosotros nos ha pasado igual. Contra el Khimki lo hemos pasado mal, pero hemos sabido sobreponernos para llegar a la Final Four. Para ellos, supongo que ese primer partido perdido ante el Panathinaikos les hizo recapacitar, pensar que tenían que cambiar algo, y así lo harían, porque ganaron los tres siguientes.

Antes de acabar, déjeme preguntarle por la selección, ¿le gustaría jugar las ventanas este verano?

Yo estoy disponible, pero creo que se ha puesto a los jugadores en una situación complicada por parte de la FIBA y por parte de la Euroliga. Las cosas no se pueden hacer así. Tiene que haber un diálogo, se tiene que ceder y se tienen que organizar mejor. No se pueden dejar cosas en el aire tan importantes entre la segunda mejor liga del mundo y la institución que rige el baloncesto a nivel mundial. Creo que las cosas se tienen que arreglar hablando, cediendo, pero no se puede cargar a los jugadores con esta responsabilidad de elegir. Yo, cuando acabe la temporada, valoraré, pero mi intención siempre es jugar con la selección española. Disfruto haciéndolo y es un aliciente para mí competir con la selección y pasarlo bien. Son momentos bonitos que recordaré toda mi vida.