Gran Premio de España

Alonso mejora pero sigue a un mundo de Hamilton

Récord del circuito del inglés, que logra la pole por sexto año consecutivo para Mercedes. El español saldrá octavo

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No hay milagros en la Fórmula 1, un deporte de cálculo y precisión en el que los ingenieros sabios tienen tanta trascedencia o más que los pilotos. Por encima de las manos y la destreza de los conductores, los que brillan en los foros, los periódicos y las redes sociales, están las mentes grises que trazan proyectos y comprueban su obra en los túneles del viento, primero, y más tarde en la pista. Los ingenieros de Mercedes destrozan los sueños de cualquiera en la Fórmula 1 y Hamilton ejecuta el plan perfecto. En Barcelona voló el inglés: récord del trazado, pole estratosférica y candidato unánime a ganar este domingo.

Los ingenieros de McLaren, el equipo Fernando Alonso eligió para su penúltima fase en la Fórmula 1, no han consumado un acierto pleno. Parece evidente que el motor Honda no era el único impedimento para que la histórica escudería inglesa y el piloto español, uno de los mejores de la historia según la opinión unánime del paddock, alcanzasen los objetivos propuestos. Alonso terminó octavo la clasificación, ingresó por primera vez en la Q3 este año, pero está a un mundo de Hamilton: 1,6 segundos en la mejor vuelta de ambos. Traducido a la carrera, eso equivale a 105 segundos después de 66 giros.

Es imposible que Alonso pueda luchar en carrera frente a Hamilton y su Mercedes, pero también que lo haga respecto a los Ferrari (1,4 segundos/vuelta) o los Red Bull (nueve décimas de retraso). Este último ejemplo es demoledor en la comparación porque Red Bull monta el mismo motor Renault del McLaren. Es decir, la diferencia se encuentra en el diseño del chasis, allí donde el mago del viento, Adrian Newey, marcó siempre la distancia.

El mejor Alonso del sábado solo alcanza para clasificar octavo después de la turra mediática con el «revolucionario» morro estrenado por el McLaren en Montmeló. El coche ha progresado, sin duda, y el piloto con él, pero la desproporción es superlativa. Hamilton y Alonso poseen un talento similar para conducir y nada de esto se plasma en los resultados.

Hay tres monoplazas que juegan la Champions, Mercedes, Ferrari y Red Bull, y después aparecen los de la Europa League (Haas, tan rápido como el McLaren, el Renault) y los que pelean por el descenso.

Carlos Sainz desplegó una muy buena clasificación, por encima de las perspectivas sombrías que anunciaba el fin de semana para el Renault. Competente en todos los tramos, llegó hasta la novena posición, una por detrás de Alonso. Noveno es una buena colocación para él.