Fernando Alonso camina por el paddock de Mónaco
Fernando Alonso camina por el paddock de Mónaco - McLaren Media

Fórmula 1 | GP de MónacoAlonso se aburre como nunca

El español critica con dureza la falta de espectáculo en Mónaco mientras se divierte viendo y comentado las 500 Millas de Indianápolis

Actualizado:

«Probablemente haya sido la carrera más aburrida de la historia». Decepcionado por el abandono y por sus nulas opciones de pelear con las tres mejores escuderías, Fernando Alonso reaccionó con desdén hacia su deporte poco después de bajarse del monoplaza tras el GP de Mónaco. Fue el primer cero del español en la temporada, provocado por una avería en la caja de cambios que le dejó bloqueada la quinta marcha. Imposible seguir así.

Alonso, que al tran tran había arañado puntos carrera tras carrera se topó de bruces con una cruda realidad: «Hubiera sido séptimo como mucho. Sin un coche de seguridad, sin banderas amarillas... Creo que este deporte necesita un poco más de espectáculo porque es muy decepcionante. Creo que deberíamos dar algo a los aficionados al final de la carrera solo para devolverles en parte el precio de la entrada».

No fue el único en criticar la poca acción del GP de Mónaco. También lo hizo Hamilton, que se tuvo que conformar con la tercera plaza, incapaz de hincarle el diente a Vettel durante las 78 vueltas que duró la carrera. También el alemán se vio incapaz de superar a Ricciardo, pese a que el australiano reveló que no pudo pasar de la sexta durante casi dos tercios de la carrera. Así son (lo han sido siempre) las calles del Principado.

Los síntomas de hartazgo de Alonso respecto a la Fórmula 1 son cada vez más evidentes. El español nunca ha negado que el camino que ha emprendido la F1 en los últimos años no le gustaba: menos ruido, menos potencia y cada vez menos opciones para que las manos y el talento de un piloto destaquen por encima de la mecánica. Este desapego se ha acrecentado después de que Alonso haya conocido de primera mano otras competiciones. Ganar en Spa al volante del Toyota del Mundial de resistencia fue una maravillosa sensación para él. Lo mismo que correr hace un año en las 500 Millas de Indianápolis, pese al abandono. Con igual impaciencia espera su participación en las 24 Horas de Le Mans. Esa emoción no la siente ya en la Fórmula 1.

Ayer, retirado ya en Mónaco, el primer pensamiento de Alonso fue hacia la carrera estadounidense. «Preparado para ver y disfrutar la carrera del día». El asturiano no tenía dudas. Entre Mónaco e Indianápolis, entre el champán y la leche, se quedaba con lo segundo.

En sus redes sociales no volvió a hablar de F1 en ningún momento. En cambio, preguntó a sus fans por sus favoritos, se lamentó por la mala suerte del brasileño Helio Castroneves y felicitó al ganador, Will Power, por su gran carrera y el espectáculo. «Viendo Indy al menos me divierto. Seguramente la gente que ha visto la carrera de Mónaco estará un poco adormecida. Ha sido extremadamente aburrido».