El casco de Marc Márquez 2018
El casco de Marc Márquez 2018 - MM93
MotoGP | GP de España

Los cascos de MotoGP, en el futuro de la seguridad

Los pilotos de MotoGP hacen avanzar la tecnología y los materiales para los cascos que usan en carrera, prototipos que luego pasarán al mercado

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Son vistosos, llamativos y reflejan la personalidad de cada piloto. Tan únicos y diferentes como colores los decoran. Pero la base no se negocia. Por encima de logos, números y dibujos, los cascos de MotoGP aspiran a la seguridad plena. Un ideal que los pilotos construyen para sus carreras y sus vidas y del que se benefician los demás. Porque de la parrilla saltarán a la calle.

«Nuestro equipo trabaja estrechamente con las agencias que dictan las normas de seguridad. Es muy importante porque el desarrollo de un casco –desde el prototipo hasta el mercado– puede tardar varios años y tenemos que estar completamente seguros de que el estandar es válido cuando lo sacamos», explica para ABC Michael Roebbeling, de Shoei, marca de Marc Márquez o Bradley Smith. Cada casco pasa por unas estrictas pruebas en túneles de viento para comprobar la aerodinámica, la ventilación o la estabilidad. Para la seguridad recrean sus propios «accidentes»; todos los que se les ocurren y más. Por cuanto que protege sus cabezas, los pilotos son parte del proyecto: ofrecen su opinión, perfilan sus deseos. Aunque lo fundamental es igual para todos: seguridad y comodidad máximas. «No podemos fallar en esto. Intentamos que no noten que lo llevan, que sea lo más cómodo posible. Conocemos su talla y hacemos modificaciones con lo que nos dicen: visor mayor, más aerodinámica, que se vea más en todas las direcciones, aislamiento acústico...», cuenta Florian Fouris, de Shark, proveedor de Jorge Lorenzo o Johann Zarco.

Jorge Lorenzo examina su casco Shark
Jorge Lorenzo examina su casco Shark - Shark

El casco es un todo comprendido por muchas partes: cintas de agarre, visor, carcasa (o calota, que toma su nombre de la bóveda del cráneo) exterior e interior, relleno interior, sistema de ventilación. Todas, ensambladas al milímetro para que el engranaje funcione a la perfección a 300 kilómetros por hora. Aunque haya lluvia, mosquitos, viento o sol radiante y calor extremo en la pista, como habrá esta tarde en Jerez.

La parte más pesada es la carcasa. La exterior recibe el impacto y lo distribuye hacia el resto de la estructura; la interior amortigua los golpes. Sin embargo, la seguridad no puede hacer que el casco sea difícil de llevar. Una mezcla de protección, funcionalidad y comodidad en la que la elección de materiales es fundamental. Aquí, los cascos de los pilotos son todavía futuro. Poliuretano de diferentes densidades para el relleno, múltiples capas de fibra de vidrio, de carbono u orgánicas para la estructura exterior, resina de poliéster en el interior para ofrecer elasticidad y resistencia... Productos que se desarrollan, se prueban y se moldean para lograr una décima menos, para proteger un milímetro más. «Cuando sale un casco al mercado ya estamos pensando en el siguiente», admite Fouris. «Lo siento, pero no me está permitido hablar de las nuevas ideas», sonríe Roebbeling.

Un imposible

Sin embargo, las fábricas trabajan con un imposible: no existe la perfección en seguridad. «Cada accidente es diferente y es imposible prever las consecuencias. Trabajamos con todas las variables que se nos ocurren, pero no sabes lo que va a pasar. Por eso le tenemos el máximo respeto a nuestro producto y al motociclismo. Tenemos que vivir con ello», asegura Fouris. «Van a 350 kilómetros por hora. Siempre hay una posibilidad de que algo malo ocurra. Hacemos el producto más seguro y dejamos que el piloto disfrute de la carrera, pero hay escenarios en que el casco no garantiza el cien por cien», corrobora Roebbeling.

Cada piloto dispone de unos tres o cuatro cascos por gran premio. Los pequeños desperfectos pueden ser reparados aquí, en el paddock de Jerez. «Hay señales que te indican si es todavía utilizable. Pero si alguna zona se comprime más allá de un nivel, el casco se reemplaza», afirma Roebbeling.

Márquez, Lorenzo o Rossi prueban el futuro en MotoGP, pero sus prototipos pronto estarán en la calle. Si funcionan a 300 kilómetros por hora...