Kerzhakov: «Me estoy adaptando bien a Sevilla, pero todavía me queda para llegar a mi mejor nivel”

Por  11:18 h.

Su primer tanto en el Sánchez-Pizjuán, el segundo desde que viste la camiseta del Sevilla, le convirtió ayer en el futbolista ruso más buscado por los medios de comunicación de su país, que querían conocer sus impresiones tras derrotar al Barcelona. El corresponsal en España del diario Sport-Express, Maxim Kvyatkovskiy, hizo de traductor para este medio.

—Poco a poco voy mejorando en el idioma, pero necesito un poco más de tiempo. Apenas llevo algo más de dos meses en Sevilla y estoy contento de cómo me estoy adaptando. Con algunos compañeros hablo en inglés y con otros hago el esfuerzo de hacerlo en «mi» español. (El periodista ruso, amigo del jugador, le recuerda que en alguna ocasión ya le ha mandado mensajes en español: Me escribió: «Tengo comida», declara entre risas).

—Quitando el idioma, ¿qué tal su adaptación a Sevilla?

—Bien, muy bien. Hace tres semanas que dejé el hotel y ahora vivo muy cerca de la ciudad deportiva, en Condequinto. Estoy con mi mujer y mi niña, y lo cierto es que no me está resultando tan complicado. Me encanta la comida española (el corresponsal añade que en su última visita a Sevilla lo llevó a un restaurante a comer jamón). También la afición. Ayer estuvieron todo el tiempo animando, incluso cuando íbamos perdiendo.

—Hasta que llegó su gol…

—Cuando vi que el árbitro nos había pitado penalti en contra no me lo podía creer. Con el 0-1 estábamos convencidos de que íbamos a remontar, notaba que teníamos argumentos para superar al Barcelona. Antes de mi gol, la parada de Palop fue fundamental. En mi tanto apenas tuve tiempo para pensar; recuerdo que el pase me lo dio Alves y vi cómo se me cruzaba para que se la diera… Lo iba a hacer, pero apareció Puyol, así que opté por disparar.

—¿Cuándo le dijo Juande que iba a jugar?

—Para ser sincero, no las tenía todas conmigo… Claro que quería jugar el partido, pero me acuerdo que en la final de Montecarlo, contra el Barcelona, el Sevilla sólo jugó con un delantero, con Kanouté, así que se me pasó por la cabeza la posibilidad de que pudiera repetir. Tres horas antes del partido Juande me dijo que yo estaba en el equipo titular. Ha sido uno de los partidos más importantes que he jugado. Es cierto que con mi selección también he tenido encuentros muy bonitos, pero jugar contra el Barcelona y remontarle te da una alegría tremenda.

—¿Cómo planteó el encuentro el entrenador?

—El Barcelona es un equipazo. Teníamos indicaciones de no presionar a Puyol, pero sí a Márquez, que juega más adelantado.

—Lleva dos goles en Liga. ¿Se pone una cifra de aquí a final de temporada?

—No, nunca lo he hecho. En Rusia hacía bastante, pero nunca decía antes de empezar el año cuántos iba a marcar. Espero que muchos, ahora que he empezado a adaptarme al fútbol español.

—¿Está en su mejor momento?

—No, todavía me queda por mejorar; no ha habido tiempo para verse al verdadero Kerzhakov. Me estoy adaptando bien a Sevilla, pero todavía me queda para llegar a mi nivel.

—Lo que no me negará es que el Sevilla, tras ganar al Barcelona, ya es candidato a ganar el título de Liga.

—Los candidatos son el Barcelona, el Valencia y el Real Madrid, los equipos que se hicieron para intentar ganar la Liga. En nuestra plantilla nadie habla de eso, tampoco el entrenador…, pero creo que cada uno de nosotros, en lo más interno, pensamos que podría ser posible.

—¿A quién le dedicó su gol?

—No yo, sino todo el equipo, queríamos brindárselo al entrenador, después de lo ocurrido en el partido de la Copa del Rey. A mí me cogió apenas a unos metros de Juande Ramos cuando le cayó la botella en la cabeza y me llevé una impresión muy grande. Daba miedo la situación. Con el gol me acordé de él. También de los jugadores y de la afición.

—¿Le ha impresionado algún jugador del Sevilla?

—No podría decir sólo uno; lo que sí me ha sorprendido es el alto nivel que hay en la plantilla. En defensa, los mediocentros, las bandas que tenemos, arriba también…, hay un gran bloque y lo demuestra que solemos jugar todos los futbolistas y estamos aún en las tres competiciones.

—Hablando de una de ellas, la de la UEFA, este jueves viene a Sevilla el Shakthar Donetsk, un equipo ucraniano.

—Yo no sé si aquí se conocerá su potencial, pero es un equipo fuerte, el actual campeón de Ucrania. No podemos pensar que va a ser fácil porque seguro que nos lo van a poner difícil, sobre todo en su campo.

—Por último, ¿para cuándo su vuelta a la selección?

—Depende del seleccionador, Guus Hiddink. Me ha pedido que lo primero que tengo que hacer es adaptarme al fútbol español, de ahí que para el último encuentro, un amistoso que se jugó en febrero, no fui convocado. El siguiente encuentro es el 24 de marzo, ante Estonia, y será oficial.

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Redacción

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