0-0: Falló cuando no tenía que fallar

Por  22:53 h.

El Sevilla no supo aprovechar los tropiezos en forma de empate de Madrid y Barcelona para colocarse con los mismos puntos que ambos y situarse con el triple empate en cabeza. Los fallos en ataque y las bajas importantísimas que acumulaban los sevillistas (Kanouté y Kerzhakov que no entraban en la lista, Navas en el calentamiento y Adriano al poco de comenzar el partido) han lastrado el juego de los de Nervión, que han creado menos oportunidades en ataque de lo que acostumbra. Empate a cero que reduce considerablemente las opciones de ganar la Liga, reducidas a que pierdan ambos rivales o que sólo el Madrid sea capaz de sumar un punto.

Los nervionenses estuvieron muy lejos de su habitual buen fútbol, pero aun así disfrutaron de un mayor dominio del balón a lo largo de todo el partido incluso cuando estaban con un jugador menos, lo que el Mallorca aprovechaba para salir al contragolpe peligrosamente.

En la primera mitad fueron varios los disparos de los sevillistas a la meta defendida por Moyà, pero el poco acierto sería una constante durante toda la noche. Luis Fabiano, Puerta y Renato lo intentaban como podían, pero se encontraban con el buen hacer defensivo de los locales, que les impedía ponerse en franquía en el marcador mientras Madrid y Barcelona hacían aguas en sus respectivos encuentros.

Ya en la segunda parte el juego se trabó, con continuos parones y sin fluidez en la transición de la pelota. Pese a ello el Sevilla se hizo acreedor de una gran ocasión por medio de Puerta, que se aprovechó de una dejada de Maresca para recortar a un defensa pero su disparo fue detenido por el meta local. Con el paso de los minutos los nervios florecían en el Sevilla, y Dragutinovic cometía una entrada a destiempo sobre Jonás (una pesadilla para los sevillistas) y se iba a la ducha con 20 minutos aún por disputarse.

El Sevilla no cejó en su empeño de llevarse los tres puntos, e incluso Palop subió a rematar los córners cuando ni siquiera se estaba en tiempo de descuento. Fue en esos últimos minutos cuando los visitantes pidieron hasta tres penalties en el área bermellona, pero el colegiado Iturralde González no quiso saber nada del tema.

Al final reparto de puntos y pena en el vestuario sevillista, que ve cómo se le escapa una ocasión única para ganar la Liga. Mientras hay vida hay esperanza, aún queda una jornada, pero lo que antes era muy difícil ahora, en la última jornada de Liga, se antoja bastante complicado.

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Redacción

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