1-0: Éste no es el camino hacia Glasgow

Por  23:03 h.

El Sevilla jugó un pésimo partido en el Reyno de Navarra en lo que era el primer asalto de las semifinales de la Copa de la UEFA. Un gol de Soldado al poco de comenzar la segunda parte le daba ventaja a los locales en un partido que los sevillistas firmaban como el peor con diferencia en mucho tiempo. Se le pone muy complicado el pase a los de Juande Ramos, que con este juego tiene muy complicado remontar la eliminatoria.

El partido comenzaba con ambos equipos tanteándose. El balón era rojillo, mientras que los visitantes buscaban llegar a la meta de Ricardo por medio de balones largos. Sin embargo, a partir del minuto 10 el Sevilla fue desapareciendo progresivamente del campo, cediendo todo el protagonismo para Osasuna.

Así, un remate de Raúl García primero que detuvo Cobeño y después otro de Cuellar que se paseó por la portería sevillista metían el miedo en el cuerpo a los blancos, que no terminaban de cogerle el aire al partido.

Ya en la segunda mitad, si antes el Sevilla andaba perdido en el segundo periodo desaparecía por completo. Esto lo aprovechó Soldado para rematar de cabeza el 1-0 una falta lateral en la que la defensa rojiblanca anduvo algo lenta.

El gol, lejos de espolear al Sevilla, lo sumía en un bajón de juego que provocaba un rosario de ocasiones para Osasuna. David López, de nuevo Soldado y Milosevic pudieron ampliar la ventaja al contar con claras ocasiones que ninguno de los visitantes lograba detener.

El Sevilla hacía aguas, y entonces ocurrió algo que parecía iba a venirles bien: el árbitro se retiraba lesionado durante siete minutos, lo que en principio debía servir para hacer algunos reajustes. Sin embargo, cuando el cuarto árbitro reanudaba el partido el Sevilla seguía con la misma mala cara que antes.

Poco a poco el Sevilla tocaba el balón y se estiraba en su juego, pero sin terminar de poner en peligro la meta de Ricardo. Mientras tanto, Javi Navarro, Daniel Alves, Escudé y Dragutinovic hacían aguas una y otra vez, lo que aumentaba el nerviosismo y provocaba la precipitación en el juego sevillista.

Al final el Sevilla tuvo dos buenas oportunidades de marcar con la entrada de Kerzhakov. El ruso remató un buen centro de Alves que se fue fuera por escasos milímetros, mientras que en una jugada de Kanouté el malí disparaba al portero cuando Kerzhakov esperaba solo en el centro su pase. El Sevilla jugaba sus mejores momentos del partido –que tampoco es que su juego se pareciera al de La Coruña o Londres-, cuando el árbitro ocasional pitaba el final del encuentro cuando aún no se había jugado el minuto 90. Un detalle que le restó opciones al Sevilla, pero que no excusa a este equipo del pésimo partido realizado en Pamplona.

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Redacción

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