1-3: La mala suerte condena al filial ante un Sporting inferior

Por  2:22 h.

Sevilla FC: El filial cayó ante el Sporting en NerviónEn el fútbol mandan los goles. Con esta frase se puede resumir todo lo acontecido en el encuentro de ayer entre el Sevilla Atlético y el Sporting de Gijón. Se presentaban en el Sánchez-Pizjuán dos conjuntos de la parte alta de la clasificación buscando ofrecer un buen juego y no defraudaron a las 2.500 personas que acudieron al feudo nervionense.

El partido comenzó con un claro dominio en el centro del campo del club asturiano, que se acercaba a la meta de Javi Varas con mucha facilidad. De hecho, a los tres minutos el portero sevillista ya tuvo que hacer la primera gran parada de la noche, cuando Míchel cabeceó completamente solo dentro del área.

Esta jugada hizo despertar a los hombres de Fermín Galeote. Cordero comenzó a distribuir la pelota con el criterio que caracteriza al joven centrocampista. Precisamente con un pase suyo empezaría la primera gran jugada de los sevillistas, que junto a la calidad de Armenteros, Pablo Sánchez y Gallardo consiguieron a los ocho minutos el primer disparo a puerta, que finalmente realizó el gaditano.

A partir de este momento el Sevilla Atlético se acercó más al área defendida por Roberto, lo que hizo que el público sevillista despertara del frío sueño en el que parecía estar y comenzara a animar a los suyos.

La suerte del Sporting

Pero en el fútbol no vale sólo con atacar, sino que se debe tener acierto y suerte de cara a portería. Y el afortunado en el día de ayer fue el Sporting. Después de tres ocasiones seguidas de los nervionenses, en las que Pablo Sánchez, Juan Pablo y Juanjo estuvieron a punto de marcar, llegó el gol que cambiaría el curso del encuentro.

Pina sacó una falta que acabaría en el fondo de las redes, después de que Juan Pablo rematara en propia meta ante la desesperación de Varas. Este tanto dejó tocados a los hispaleses, que a dos minutos para el final de la primera parte vieron cómo el Sporting aumentaba diferencias, tras un gran gol desde fuera del área de Kike Mateo, aunque Varas pudo hacer algo más para evitarlo.

Con el cero a dos se llegó al descanso. A la vuelta de los vestuarios el Sevilla Atlético se contagió de la tranquilidad en el juego de los asturianos y no llegaba con peligro. El tiempo pasaba rápidamente para los nervionenses, mientras en el Sánchez-Pizjuán sólo se oían los aplausos y cánticos del centenar de seguidores del Sporting que viajaron hasta la ciudad del Guadalquivir.

Cuando en el campo los sevillistas parecían fantasmas que vagaban, mientras esperaban el pitido final, llegó el gol de David Prieto, tras rematar en el punto de penalti una falta botada por Salva Sevilla. Este tanto puso un poco más de animación en las gradas y los jugadores del Sevilla Atlético creyeron que podrían al menos empatar el encuentro, pero cuando más atacaban, Gallardo cometió un error infantil y perdió un balón en su propio campo, provocando una contra del Sporting en superioridad numérica que terminaría con el gol de Barral, el tercero de los gijoneses a poco del final.

Con esta derrota, la primera como local, el filial sevillista suma dos en la Liga, aunque esta vez mereció algo más ante un Sporting que se coloca tercero en la tabla.