2-0: A Glasgow a ritmo de samba

Por  23:01 h.

ImageDos goles de los brasileños Luis Fabiano y Renato, uno en cada mitad, certificaron el pase del Sevilla a la final de la Copa de la UEFA por segundo año consecutivo. En un partido que ganó en atractivo en la segunda parte, cuando se produjo un goteo de ocasiones sevillistas, los de Nervión consiguieron remontar ante su “bestia negra” en las eliminatorias a doble partido, un Osasuna que no ofreció en ningún momento la mordiente de la ida. 2-0 para el Sevilla, que se enfrentará al Español en la final de Glasgow.

El Sevilla hacía acto de presencia en el Ramón Sánchez-Pizjuán en loor de multitudes, pues su afición le recibía ya en la puerta del hotel de concentración para acompañarlo entre cánticos, bufandas y banderas. Horas antes del partido miles de sevillistas colapsaban los aledaños del estadio, en lo que se preveía una fiesta que al final se hizo realidad. Sin embargo, el fantasma de ese Osasuna que había eliminado anteriormente en otras competiciones al Sevilla no dejaba de estar presente, por lo que la afición trataba de apoyar más si cabe.

Ya en el partido, no obstante, el Sevilla aparecía desubicado, con un equipo en el que Juande optaba por colocar un trivote en el centro del campo con Renato, Martí y Poulsen -omnipresente el danés, de menos a mucho más-, la banda derecha entera para Alves y, la sorpresa, Puerta situado en una posición más ofensiva que Adriano, que hacía las veces de lateral izquierdo.

El encuentro era aburrido, ninguno de los dos equipos parecía consciente de lo que estaba en juego, y preferían dejar que pasaran los minutos mientras se tanteaban. Fue entonces cuando Adriano se lesionó y, con una visible cojera, era sustituido por Duda, un jugador que apenas había demostrado nada esta temporada.

Fue entonces cuando empezó a desperezarse el Sevilla, y Duda en el primer balón que tocaba daba un pase a Kanouté a quien se adelantaba Cuéllar. El Sevilla ya ofrecía otra cara, y en una jugada que en principio no entrañaba gran peligro para el Osasuna Luis Fabiano se la avió para marcar el primero de la noche. A trancas y barrancas, y sin terminar de controlar el balón, el brasileño batía por bajo a Ricardo por el centro. Lo más difícil de la eliminatoria, que era igualarla, ya se había hecho. Entonces empezaba otro partido. Sin embargo, el cuadro navarro no daba señales de vida, y a punto estuvo de encajar el segundo de no ser porque Kanouté remató a las manos del portero.

En la segunda parte, nada más comenzar, llegada de Renato que avisaba desde fuera del área con un tiro que se marchaba un poco desviado de la escuadra. Era el preludio del gol que llegaría poco después, en el que Daniel Alves centraba al área y Renato, al primer toque, terminaba de desequilibrar la balanza.

Parecía que se acercaba el tercero, pues el acoso en ataque del Sevilla era incesante, pero quien más se acercó fue Webó, pero su remate de cabeza dio en el poste de Palop. Una raya en el agua, pues el peligro de Osasuna se reducía a las jugadas a balón parado de David López y éste no se mostraba demasiado inspirado.

De ahí al final, un continuo asedio del Sevilla y alguna escaramuza de los rojillos, hasta que el árbitro pitó el final del partido. El Sevilla vuelve a jugar por segundo año consecutivo una final europea, y se sitúa a sólo 90 minutos de revalidar un título que, no hace mucho, sólo era un sueño el clasificarse para jugar en esta competición.

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Redacción

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