2-1: Así no se llega a ninguna parte

Por  23:29 h.

Sevilla FC: Drago persigue al gran protagonista del partido, Leo MessiEl Sevilla ha perdido por dos goles a uno frente al Barcelona en un encuentro en que los locales han sido infinitamente superiores a los hombres de Juande Ramos, a los que su alarmante imprecisión en el pase hacía que apenas les durase el balón. El bagaje ofensivo de los nervionenses, muy reducido, se limitó en la primera parte a un remate a la escuadra de Renato y a dos goles, uno anulado, en los últimos minutos cuando ya iba por detrás en el marcador.

El conjunto nervionense se mostraba muy bien plantado sobre el césped de un Camp Nou que celebraba por todo lo alto los cincuenta años desde su inaugiración. Sin embargo, a medida que se avanzaba se podía apreciar cómo el mediocampo formado por Poulsen y Keita no carburaba ante el empuje del trivote Iniesta-Xavi-Touré; Navas, por su parte, estaba desaparecido y sin ofrecerse, y Adriano, falto de ritmo, era vigilado y castigado duramente por los contrarios en sus escasas apariciones, motivo por el que fue sustituido en el descanso por un golpe en el tobillo. Kanouté y Renato, mientras tanto, eran meros espectadores que apenas entraban en juego.

En la segunda mitad la iniciativa en el juego barcelonista se veía amplificada por la inoperancia de mediocampo hacia adelante del Sevilla, que no era capaz de trenzar ni una sola jugada con sentido y perdía el balón constantemente a favor de los locales, que rondaban cada vez con más peligro la portería de Palop. Así, un remate al primer palo de Márquez era seguido por una ocasión de Henry que, tras tocar en el portero valenciano, estrellaba la pelota en el poste.

Sin embargo, el Barcelona seguía creando peligro y el Sevilla no era capaz de pararlo, de manera que tanto va el cántaro a la fuente que se rompe. Messi, tras un pase interior de Henry, se aprovecha de la mala colocación de los centrales para fusilar a Palop y poner en ventaja a los suyos. Una ventaja que se vería ampliada minutos después cuando Poulsen, inexplicablemente en un jugador de su experiencia, ‘abrazaba’ a Giovani del área y el árbitro pitaba un penalti que materializaría el joven astro argentino.

De ahí al final el Sevilla comenzó a estirarse, algo que podría haberse notado antes en el marcador si el árbitro Unidiano Mallenco no hubiese mal anulado un gol legal de Kerzhakov por presunta falta de Kanouté. No obstante, el malí sí que superaba a Víctor Valdés con extraordinaria calidad para poner el definitivo 2-1 en el marcador con el que se cerraba la segunda derrota de la semana ante un rival de entidad. Mala imagen la mostrada por los visitantes, con un juego muy alejado del que les encumbró hace escasos meses, y con el que de seguir así no llegarán a ninguna parte.

{moscomment}

Redacción

Redacción