3-1: …y el arte de su fútbol no tiene rival

Por  23:26 h.

ImageGran victoria del Sevilla, que supo sobreponerse a su propio desacierto ante la meta rival (pese a crear múltiples y variadas ocasiones y fallar un penalti) y que provocó que D’Alessandro de gol olímpico contrarrestase el tanto en la primera parte de Luis Fabiano. Sin embargo, cuando faltaban escasos minutos para la finalización del encuentro, Kerzhakov ponía en franquía a los de Nervión, y daba el tercero en bandeja a Kanouté para que fusilara en el descuento a César.

El conjunto sevillista comenzaba el partido con la necesidad imperiosa de ganar tras las victorias de ayer de Barcelona y Real Madrid, y el toque a rebato ofensivo con el que inició el partido sería una constante a lo largo del partido. En los primeros siete minutos ya había contabilizado cinco córners, y el dominio del balón era absolutamente local.

Sin embargo, el peligro incesante que rondaba el área de César no se materializaba en disparos a puerta, fruto del buen posicionamiento defensivo de los maños. Poco a poco el Sevilla iba abriéndose, crwando espacios, y así llegaron las ocasiones por medio de Kanouté, Navas y Alves, hasta que Luis Fabiano abrió la lata. Fue en un gran movimiento del brasileño el que le valió para zafarse de la marca de Sergio, disparar a puerta, que el rebote le quedase a sus pies y empujase la pelota a portería.

De ahí al descanso el Sevilla controló el partido, y la segunda parte comenzaba con la misma tónica: el balón era de los locales, las ocasiones se sucedían constantemente, pero el desacierto se mantenía. Incluso Kanouté marraba un penalti mandando al limbo, y la grada empezaba a preguntarse si no habría que lamentar… y que D’Alessandro, de saque de esquina (con ayuda de Dani Alves que desvía lo justo el balón), daba la razón.

A partir de ahí el Sevilla se volcaba hacia la portería de César aún más si cabe, y cuando muchos daban por perdida la ilusión por el título llegaba Kerzhakov en carrera para anotar el segundo. Explotaba la grada y se descolocaba el Zaragoza, que veía cómo Diogo se quitaba de en medio en un minuto con dos faltas sobre Puerta y no jugar así contra el propietario de su ficha, el Real Madrid.

Los sevillistas querían más, y de nuevo Kerzhakov en una galopada por la banda derecha llevaba el peligro local, poniéndole un balón de gol a Kanouté que, esta vez sí, marcaba su vigésimo primer gol liguero. 3-1, y el Sevilla que sigue aspirando a la triple corona.

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Redacción

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