3-2: La clave estuvo en Guti

Por  22:56 h.

ImageEl Sevilla se derrumbó en la segunda parte y permitió la remontada de un Real Madrid capitaneado por Guti que, nada más salir desde el banquillo, se echó a su equipo a la espalda. Dos goles de Van Nistelrooy y otro de Robinho neutralizaron el golazo de Maresca al filo del descanso. Ya en el descuento Chevantón colocó el definitivo 3-2 en el marcador.

El conjunto nervionense se presentaba en el Santiago Bernabéu para enfrentarse al Real Madrid y entre ambos tratar de mantener el ritmo del Barcelona. En un primer momento los de Juande Ramos rondaron con cierto peligro la portería de Casillas, pero el dominio duró poco. El Madrid empezó a estirarse y a cercar la meta de Palop, quien con una buena mano impidió un gol de Emerson en una jugada larguísima en la que dispararon hasta cuatro madridistas.

El partido entraba en una fase de control en el centro del campo por parte de ambos equipos cuando llegó el gol sevillista. Aitor Ocio botaba una falta al corazón del área, Kanouté la ganaba en el salto y la cedía a la frontal a Enzo Maresca, quien empalma con su pierna izquierda un chutazo que se cuela en la portería de Casillas. 0-1 y gol de los denominados psicológicos, ya que poco después llegaba el descanso.

Sin embargo, a la vuelta de vestuarios el Sevilla parecía no querer el balón y se lo cedía a los locales, que seguían con su particular asedio. Fue entonces cuando, buscando una mayor clarividencia en el pase, Capello dio entrada al hombre del partido: un Guti que cada vez que se enfrenta al Sevilla da un recital. Así, un buen recorte del centrocampista a Poulsen y un posterior pase de ensueño situaba a Van Nistelrooy solo ante Palop, a quien dribla y marca el empate.

A partir de ahí el Sevilla reacciona tímidamente, y una gran jugada entre Puerta y Maresca con pase raso al segundo palo del canterano al segundo palo estuvo a punto de poner de nuevo en franquía al Sevilla, pero Cicinho se adelantaba a Alves, rozaba la pelota, y el sevillista la enviaba fuera cuando Casillas ya estaba batido. Craso error, pues a la jugada siguiente Guti volvía a habilitar a Robinho, quien batía por bajo a Palop y ponía por delante al conjunto merengue.

Entonces apareció el cuarteto arbitral. Si el juez de línea ya había expulsado a Luis Fabiano mientras calentaba en la banda y Pérez Burrull expulsaba a Robinho por quitarse la camiseta y abrazarse con aficionados en la grada -una amarilla por cada infracción, aunque en ese abrazo también estaban Emerson, Helguera, Beckham…-, el cuarto árbitro hacía notar al colegiado que Aitor Ocio había agredido a Diarra (hay forcejeo, pero más cuento del malí que agresión), por lo que era expulsado, de manera que la superioridad numérica sólo le duraba dos minutos al Sevilla.

En plena locura, el juego del Sevilla era un correcalles, lo que propició el tercer gol del Madrid, obra de Van Nistelrooy, que se encaramaba al primer puesto del pichichi. El Sevilla perdía momentáneamente el goal-average particular con los merengues, pero el uruguayo Chevantón devolvía el empate en este aspecto ya en el descuento de falta, en lo que era el tercer gol del delantero en tres jornadas consecutivas. 3-2, el Sevilla cae a la tercera plaza, y la cabeza clasificatoria se marcha a cuatro puntos y la segunda plaza a dos.

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Redacción

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