4-1: Rodillo sevillista

Por  20:57 h.

El Sevilla esperó a los segundos 45 minutos para golear a un Athletic de Bilbao que nunca dio sensación de poder llevarse el partido. Kerzhakov, Puerta, Chevantón y Luis Fabiano -partidazo del brasileño, con dos asistencias incluidas pese a fallar un penalti- marcaron los goles sevillistas, mientras el visitante Yeste marcaba el gol del honor. Muy buena segunda parte, que sirvió para que no habituales como Maresca y Chevantón se reivindicasen y titulares como Kanouté se reservasen para la UEFA. Ahora, a pensar en Osasuna.

El partido comenzaba movido para el Sevilla, que ya en el minuto 2 le anulaba un gol de Pulsen por fuera de juego y Luis Fabiano fallaba un penalti sobre Kerzhakov. No obstante, las pocas llegadas del Athletic llevaban mucho peligro, como lo demostró Etxeberría disparando al poste tras golpear en Cobeño. En esos primeros minutos se esfumó el escaso ataque sevillista, que no puso en demasiados apuros a Lafuente, sustituto de Aranzubía por la lesión de éste en la jugada del gol anulado a Poulsen.

A la vuelta de vestuarios la cara del Sevilla estaba muy mejorada. Así lo demostró Luis Fabiano, quien destapó el tarro de las esencias y se fue con un gran movimiento de hasta cuatro defensores para ceder a Kerzhakov y que éste batiera por bajo a Lafuente.

No habían pasado ni cinco minutos cuando Puerta ponía el 2-0. Despiste del meta visitante, que deja totalmente libre el primer palo y el canterano, casi sin ángulo, marca de fuerte disparo raso. Gol importantísimo, porque automáticamente después Juande cancelaba el calentamiento de Kanouté para así reservarlo para la UEFA.

El Sevilla se gustaba, y los cambios de refresco de Kerzhakov y Renato -desacertado el brasileño, que además se marchaba lesionado con un esguince de tobillo- sustituidos por Chevantón y Maresca se veían respaldados en las ganas que ambos pusieron en los minutos que pusieron. Así, el uruguayo marcaba en el primer balón que tocaba a pase de Luis Fabiano tras irse bien de su par, y Maresca empezaba a mover el balón y dominar el ritmo del partido.

Por su parte, el Athletic recortaba distancias por medio de Yeste, en una desaplicación defensiva -como lo definió el chileno Vicente Cantatore- en la que Escudé y Cobeño hicieron la estatua ante el remate del centrocampista vasco. Sin embargo, y lejos de poner en apuros ese gol, el Sevilla volvía a marcar por mediación del hombre del partido: Luis Fabiano comenzaba la jugada en el centro del campo, caracoleaba entre los contrarios, abría a banda para Alves y éste, tras volver loco a su par, centraba al área para que el ex del Oporto batiera a la primera al meta visitante.

De ahí al final Más ocasiones para el Sevilla. Gol anulado a Maresca, Tiro al palo de Chevantón… el Sevilla quería más, Luis Fabiano parecía no querer que termnase el partido -posiblemente el mejor que disputa como sevillista-, pero el árbitro decidía no alargar más. 4-1, el Sevilla que vuelve a ganar, sigue siendo segundo en la clasificación, y mantiene su candidatura a todo. Ahora, a pensar en lo siguiente. A Pamplona hemos de ir…

Redacción

Redacción