A octavos con suficiencia

Por  13:36 h.

Celebracion KerzhakovCon un control absoluto de la situación, poco despliegue atacante y un gol de Kerzhakov, el Sevilla volvió a ganar al flojo Steaua y además reservó fuerzas para lo que se avecina.

Con más solvencia que brillo y un solitario y magnífico gol de Kerzhakov, el Sevilla terminó de cerrar el pase a los octavos de final de la Copa de la UEFA frente a un Steaua manifiestamente inferior, al que los de Juande Ramos jamás dejaron que se metiera en una eliminatoria que estaba en gran parte resuelta gracias al partido de ida. Los blancos hicieron un partido discreto, reservón, bajo las consignas de asegurar cuanto antes el pase, no correr riesgos de ningún tipo y ahorrar la mayor cantidad de fuerzas posible.Todos los objetivos se cumplieron, la competición europea se aparca un par de semanas —espera el ShaktarDonest deUcrania— y el Sevilla se permitió una noche de lo más tranquila ante el público que se acercó al Sánchez- Pizjuán.

La alineación con la que salió a jugar el equipo de Juande Ramos estaba marcada por una lógica dosificación de esfuerzos, pero al mismo tiempo, el «once» que salió a jugar anoche frente al Steaua incluía a titulares indiscutibles como Palop, Escudé o Daniel, gente que se está haciendo con el puesto como David o AitorOcio y ni un solo futbolista del que pudiera decirse que no tiene minutos de juego y cierto ritmo de competición.

No quiso de entrada el Steaua tomar la iniciativa del juego, sino que de algún modo ignoró la ventaja cobrada por el Sevilla en la ida y cedió espacios a los blancos en espera de algún contragolpe. El equipo de Juande quiso algo más la pelota, pero tampoco aceptó del todo el papel que el adversario le ofrecía y ello dio como resultado una primera parte bastante insulsa, sin ritmo y con poca elaboración de juego. Las primeras oportunidades de gol llegaron para el equipo rumano y fueron consecuencia de fallos defensivos y falta de concentración de algunos jugadores. Si David y Hinkel guardaban con acierto sus respectivas bandas, no ocurría lo mismo en zonas centrales, donde Martí y Maresca no se hacían con el mando del encuentro y donde Escudé, en un exceso de confianza, sirvió una clara ocasión para marcar al futbolista más peligroso de los visitantes,Nicolita, al que Palop hizo un paradón.

Segunda mitad de trámite El Steaua ni siquiera olisqueó en la segunda parte la más mínima posibilidad de colocarse en disposición de competir por una plaza en los octavos de final. Ya no presionó con la misma intensidad de los primeros cuarenta y cinco minutos y eso hizo que el Sevilla se sintiera todavía más cómodo en el campo. Siempre a medio gas, los de Juande dejaron pasar los minutos sin más sobresaltos que una internada peligrosa de Cristocea que cortó apuradamente Aitor Ocio y un buen tiro a la media vuelta de Badea.