«A los aficionados críticos tendré que ganármelos con trabajo y resultados»

Por  11:09 h.
Sevilla FC: El entrenador del Sevilla, Manolo Jiménez-¿Cómo se siente después de concluir la temporada de su estreno en la élite del fútbol español y en el equipo al que aspiraba a dirigir desde que inició su etapa como entrenador?
-Me siento satisfecho por haber contribuido, junto a mi cuerpo técnico, a que el Sevilla esté en competición europea, y con la sensación de que nos ha faltado un poquito de tiempo para que nuestros métodos surtieran efecto y haber culminado la temporada con un sobresaliente metiendo al equipo en la Liga de Campeones, porque a pesar de las muchas ausencias sufridas sólo hemos sido superados en la segunda vuelta creo que por un equipo.
-¿Qué lectura hace de la división de opiniones que se suscitó en el campo el domingo anterior cada vez que coreaban su nombre los aficionados de Gol Norte? ¿Le motiva especialmente el hecho de convencer a los que le discuten estar capacitado para dirigir a un Sevilla ambicioso?
-Pues que existe un debate y a mí lo que me hubiese gustado no es que se corease mi nombre, pero sí el del Sevilla por el buen fútbol que estaba haciendo. De la zona de los goles surgió el animarme y hubo una respuesta contraria de la de Preferencia. No sé el número de unos y otros, pero está claro que esa es mi afición y a los críticos y a los que dudan de mi trabajo tendré que ganármelos con eso, con trabajo, y también con resultados a partir de ahora.
¿Y motiva especialmente el convencer a esos aficionados que dudan de que esté capacitado para dirigir a un Sevilla ambicioso?
-Hombre, los que vean los números que hemos tenido no dirán eso, pues ellos dicen que con nosotros el equipo habría terminado segundo, pero como la Liga empezó cuando empezó hemos quedado los quintos con los mismos puntos que el cuarto. Además ha sido histórico el número de goles marcados y también está claro que hemos tenido la asignatura pendiente en los goles encajados. Lo único que me motiva es seguir trabajando para tratar de mejorar esos números la próxima temporada, ver cómo queda la plantilla, y por entusiasmo, ganas y calidad no va a quedar. Espero que la afición disfrute en nuestro estadio como disfrutó en el último partido ante el Athletic haciendo un fútbol brillante. Ese es el Sevilla que quiero.
-¿Qué cree que le ha faltado, al margen de un punto, para haber alcanzado el objetivo de meterse en la Liga de Campeones?
-Mostrarse en la primera vuelta como se ha mostrado en la segunda. Tuvimos que levantar a una plantilla que estaba con los brazos caídos. Fue muy fuerte todo lo que pasó y eso lo sabemos los que estamos dentro y hemos visto la evolución de los jugadores. Yo estoy muy orgulloso de la respuesta de esta plantilla, por la entrega que ha tenido hasta el final y la evolución que ha tenido, lo estoy también del apoyo de la afición y de la implicación de todo el mundo. El tiempo que nos ha faltado no es que se alargara la temporada, sino haber empezado antes a funcionar como hemos funcionado en la segunda vuelta.
-Acostumbrado a dirigir a chavales dispuestos a hacerse un hueco en el fútbol profesional, ¿qué dificultades ha encontrado para manejar a una plantilla de élite y crecida por haber ganado cinco títulos en dos años?
-La verdad es que no he encontrado diferencias entre la ilusión que encontraba en los jugadores del filial y la que he tenido con los profesionales de la primera plantilla. Si he disfrutado muchísimo entrenando al Sevilla Atlético también lo he hecho con esta plantilla y ojalá hubiésemos reaccionado antes.
-¿De qué se siente más orgulloso en estos siete meses al frente de la primera plantilla?
-Pues de que el trabajo que realizo va encaminado al equipo de mis amores. Me siento muy orgulloso de tener en mis manos al equipo del que son mis sentimientos y de que por mí no va a quedar para que esté lo más alto posible.
¿Qué cree que le falta al equipo para que tenga el sello propio de Jiménez como entrenador?
-Yo creo que en la segunda vuelta lo ha tenido. El equipo ha presionado muy arriba, ha tenido llegada, y al final hasta seguridad defensiva. Salvo en contados partidos en los que no nos han salido las cosas, ha jugado como a mí me gusta.
-¿Se arrepiente de alguna decisión de las que ha tomado en este medio año largo al frente de la primera plantilla del Sevilla?
-Haber pecado de ambicioso en el campo del Fenerbahçe. Querer ganar un partido en el que fuimos claramente superiores y que perdimos en el descuento por buscar el tercer gol. A grandes rasgos eso es lo que rectificaría, porque esto no es baloncesto y no hay tiempos muertos para corregir sobre la marcha ni la posibilidad de hacer tantos cambios. Me lamento también del poco acierto que tuvimos ante el Almería… Pero sobre todo de la falta de experiencia en ese partido para saber que el 2-2 era muy bueno. Pero mejor arrepentirme por haber sido ambicioso que de perder por no haber sido valiente.
-¿En qué cree que ha podido pecar de «pardillo» en su estreno como entrenador de Primera?
-No me considero un pardillo, aunque quizás no he sabido en las ruedas de prensa transmitir lo que quería. Me han faltado tablas. Estoy convencido de que el trabajo que hemos hecho ha sido muy válido, como lo demuestra que hemos remontado desde la decimosegunda posición a la quinta. Los elementos externos quizás no los he sabido manejar, ya me pasaba en mi época de futbolista. Soy una persona fuera del campo bastante tímida y es posible que me haya faltado comunicación fuera.
-¿Qué es lo más injusto que ha escuchado o leído respecto a su labor al frente del Sevilla?
-Creo que cada profesional trata de hacer su trabajo lo mejor posible. No voy a entrar en si ha habido falta de paciencia, pero sí me he sentido como el que hacía un examen final cada día, pero eso va en mi carácter, pues soy muy exigente y para mí el ganar no lo es todo. Cogí a un equipo que estaba a dos puntos del descenso y a pesar de ganar 3-0 en mi primer partido el debate era si estaba o no preparado para dirigir al Sevilla. Me gustaría ver a otros entrenadores con un equipo como el que yo cogí en Tercera división, que se lo cambien todos los años y que en siete temporadas lo lleve a Segunda división después de jugar cuatro liguillas de ascenso. A mí me avala mi trabajo y me criticarán por lo que he dejado de hacer. He aprendido muchas cosas nuevas este año y si quiero seguir en la élite tendré que aprender muchas más, con esa intención me levanto cada día.
-Al parecer ha encontrado más dificultades para manejarse con la Prensa que con sus jugadores…
-Con la plantilla no he tenido problemas. El ambiente es distendido, yo me meto con ellos en los juegos y cuando hay algo que corregir o rectificar demuestran lo grandes profesionales que son, pues manifiestan una gran atención y disciplina. No he visto ni un solo problema a pesar de la tensión que se genera en un equipo que está obligado a salir a ganar siempre.
-¿Cuándo vio claro que su continuidad al frente del Sevilla estaba garantizada?
-Soy consciente de que el fútbol son resultados, pero estaba convencido de que iba a seguir. Yo no levanté ningún teléfono para preguntar y no he tenido dudas porque no me guió otro horizonte que llevar a mi equipo a lo más alto posible. Estuve ahí cuando el Sevilla me ha necesitado y el club ha estado cuando yo lo he necesitado. Después uno depende de que la pelotita entre y uno se acuerda del partido de Murcia y del balón de Luis Fabiano al palo, porque esos puntos son los que al final nos habrían metido en la Champions. Tú puedes plantear un partido fenomenalmente y que luego las cosas no te salgan.
¿Qué ha supuesto para usted el ganar los dos derbis y de manera holgada?
-No son tres puntos más, aunque esos seis puntos al final nos han servido para meternos en Europa. Sabiendo lo que significan para nuestra afición me siento muy satisfecho de haber ganado los dos partidos porque sé que con ello hemos hecho muy feliz a nuestra afición.
-¿Cree que el último derbi ha servido para inclinar la balanza de la continuidad en su caso y que ha podido frenar la de Chaparro en el caso del Betis?
-Espero que no sea así. Por mi trabajo global nos hemos ganado la renovación y creo que también ha hecho méritos suficientes Chaparro, aunque yo no estoy dentro del Betis ni estoy autorizado para hablar del Betis.
¿Sueña con seguir en el cargo tanto como Caparrós o Cardo?
-La verdad es que no le fue nada mal al club con gente de la casa, aunque las etapas son diferentes y también las exigencias actuales. Ahora no se celebran las clasificaciones para la UEFA. El sevillismo es muy crítico y muy exigente y eso le viene bien al equipo para seguir creciendo. El entusiasmo y las ganas de ganar no le van a faltar nunca a este equipo.
Viendo lo que ha significado para el equipo parece que el Sevilla sin Alves será distinto…
-Tiene que serlo. El Sevilla ha tenido grandes jugadores, entre ellos Maradona, aunque en baja forma, y el club ha seguido adelante cuando se han ido. Daniel Alves ha marcado un hito en el Sevilla por todo lo que ha aportado desde el lateral derecho, por su ahínco y profesionalidad. Es un futbolista completísimo, pero no se puede retener y tendremos que seguir creciendo sin él. Saldremos a partir de ahora con un lateral derecho de condiciones diferentes. Ahora le pediría a la afición que sepa entender que el que juegue ahí no tiene que hacer un caño en el primer balón que toque o organizar el equipo desde esa posición como hacía Daniel, algo que no había visto nunca. Daniel Alves es el mejor lateral del mundo y seguramente no lo vamos a tener la temporada que viene. Esa es la losa que tuvo Hinkel aquí. El papel de Jesús Navas también será diferente y ya se pudo ver el domingo ante el Athletic, cuando recordó al del Sevilla Atlético o al de la primera etapa con Caparrós.
Mirando al futuro, ¿cree que al Sevilla le hace falta españolizarse para las próximas temporadas?
-El problema es que es un mercado carísimo. Los mejores jugadores están en los grandes y los que no están y destacan también los acaban firmando los grandes. Buscarlo fuera tiene el problema de la adaptación, aunque sí es más barato.
Hablando de foráneos que han sufrido ese periodo de adaptación en el Sevilla, ¿qué espera de De Mul y Koné para la próxima temporada?
-De Mul viene de una liga que no tiene el ritmo, ni la competitividad que tiene la española, pero posee unas condiciones impresionantes. El entusiasmo que despierta en su selección no es casualidad y se debe a la calidad que atesora, pero le está costando adaptarse a la competición española. Su futuro en el Sevilla la próxima temporada dependerá de cómo lo vea en la pretemporada y de la competencia que le presente al que juega en su misma posición y que tiene que sentir que De Mul quiere ese puesto. Koné es un caso diferente. Le costó muchísimo adaptarse, lo pasó mal al principio, pero después de la Copa de África vino con otra mentalidad. El Koné que se vio ante el Athletic es el que tiene que servirle al Sevilla y ser una alternativa válida a Kanouté y Luis Fabiano arriba, porque espero que los dos sigan en la plantilla.
-¿A qué debe aspirar el Sevilla de Jiménez la próxima temporada?
-Vamos a ver los jugadores que vienen, pero está claro que el Sevilla tiene que moverse entre los grandes y estar capacitado para pelearlo todo. Pelearlo no significa estar obligado a ganar títulos, pero sí pelear por la Liga mientras no se destaque un equipo, o ser una alternativa para ganar la UEFA y la Copa del Rey. Después vendrán las sorpresas, los errores o los aciertos y esa dosis de suerte que te permita ganar títulos. Lo que puedo garantizar ya es que el Sevilla de la próxima temporada será competitivo, porque atesora calidad y ya tendremos una pretemporada para preparar a veinticinco jugadores para pelear por once camisetas, algo que no ha ocurrido esta temporada pasada, con jugadores bajos de moral y otros que se querían ir en enero. Eso es darle demasiada ventaja a los rivales directos.
-Resulta curioso que con usted, tenido por un entrenador conservador, el equipo ha metido doce goles más que la temporada pasada y por el contrario ha encajado catorce más…
-Eso es un sambenito que se cuelga, pero yo he entrenado al mejor Sevilla Atlético de la historia que ha sido el más realizador durante tres años y otros tres años el equipo menos batido de las categorías nacionales. Por eso estos números no me sorprenden, aunque los artífices son los jugadores.
Redacción

Redacción