Alés recibe el cariñoso abrazo del Arrebato
Alés recibe el cariñoso abrazo del Arrebato

Alés: «Nunca sabré cómo agradecer tanto cariño»

El expresidente del Sevilla, en una entrevista con ABC, recalcó que «en mi vida había llorado tanto de emoción»

Por  9:53 h.

Alas 18:30 ya estaba en casa. Había sido un día con demasiadas emociones y necesitaba descansar. Acompañado de su mujer, Mari Carmen, y conmovido aún por lo que acababa de vivir en el estadio Sánchez-Pizjuán, el expresidente, Roberto Alés, se sentó en su sillón preferido en el salón y echó la mirada atrás. Habla despacio. Tose de vez en cuando. Pero se arranca de nuevo con pasión. No quiere que se le olvide nada.

—Mi mujer me dijo que íbamos a ir a una comida para celebrar la Liga Europa. Nada más. Me comentó que era una comida para el consejo y para personas muy allegadas. Ya está. Bueno, que iba a ser en el estadio también me lo comentó. La verdad es que no dudé en ningún momento. Pensé que podía tener sentido, ¿no? Me levanté temprano y sobre las 12:30 nos fuimos al estadio. Cuando llegué vi varios coches pero seguí pensando que era por lo de la comida esa. Cuando subí, pues igual. Hasta que cuando entré vi una foto mía con Caparrós. Luego un montón de fotógrafos mirándome. Todo fue muy rápido. Y yo que no entendía nada. Unos segundos después veo a Caparrós sentadito en su sitio. Y claro, ahí ya no pude más. Me puse a llorar porque no creía que todo lo que se había montado era por mí.

—Yo pensaba que tarde o temprano se iba a enterar de lo que se estaba preparando. Se comentó en distintos medios de comunicación. ¿No lo leyó en ningún periódico?

—¡Uff! ¿Sabe qué? Mi hija me comentó hace un ratito que un día tuvo que llamar mi yerno a mi casa para que cortaran una página de ABC. Es que yo leo el ABC en casa y estaba por lo visto la noticia del homenaje. Cortaron la hoja y no me di cuenta (se ríe).

—¿Qué se siente al ser tan querido?

—Es muy difícil explicar todo esto. Se me vienen muchas imágenes. Es complicado, la verdad. Parece como si hubiera sido un sueño. Yo, cuando he hecho lo que he hecho por el Sevilla, en ningún momento fue para buscar notoriedad. A mí no me tienen nada que agradecer. Yo lo hice porque el Sevilla es mi casa. Es mi vida. Y ahora, mire cómo son las cosas, soy yo el que tengo que agradecer mucho. Nunca había llorado tanto en mi vida. Soy sensible, pero lo de hoy me ha traspasado. Lo que dijo Eduardo Herrera de mí… ¿Y escuchó la canción del Arrebato? ¡Madre mía! Qué cosa más bonita y qué bien se escuchaba.

—Luego El Arrebato pidió hacerse una foto con usted.

—(Se ríe). Nunca me había hecho tantas fotos.

—Pablo Alfaro.

—El capitán. Qué bien habla, ¿verdad?

—Dijo que algún día le gustaría ser como usted.

—Bueno. Pablo es mucho Pablo… Yo lo quiero mucho. Igual que a tantos y tantos jugadores. Lo que yo tuve no era sólo un equipo, era un grupo de amigos, de buenas personas que entendieron el mensaje y se dejaron la piel por el Sevilla. ¿Vio a mi David? También estaba Javi Navarro, Antoñito, Prieto; luego vi a Tevenet, ¿verdad? A Gallardo, a Francisco… Es que había muchos futbolistas. Que se acuerden de mí después de tanto tiempo no es fácil. Me emocionó verlos.

—Aunque, para emoción, la de Caparrós. ¿Qué sintió al escucharlo?

—Me dejó hecho polvo. ¡Hay que ver lo que me hizo Joaquín! Lo quiero mucho. Me cogió el cuerpo emocionado y no podía, no podía… Forma parte de mi vida.

—Monchi.

—Ya dije hoy que el Sevilla de mi gestión fue gracias a Caparrós y Monchi. Ahora le agradezco que esté ayudando a mi amigo Pepe (por José Castro) en esta nueva etapa.

—Hábleme del presidente.

—¿Qué le puedo decir yo de él? ¿Sabe qué? Yo sé que él ha sido el que ha gestado todo esto. ¿A que sí? Mi relación con Pepe es muy fuerte. Lo que está haciendo conmigo es impresionante. Se está portando conmigo tan bien que no tengo palabras. Hoy me despedí de él dándole las gracias y dándole un abrazo y un beso. Siempre le estaré agradecido.

—¿Cómo dormirá hoy?

—Feliz. Muy feliz.

—¿Podrá dormir?

—Bueno, mis cuatro o cinco horitas de siempre. Ya no puedo dormir más. (se queda callado unos segundos). Y también quiero agradecer a los médicos Leal que vinieron. ¿Sabía que su padre fue el que me operó el menisco de la rodilla? Quería mucho a su padre. No me quiero olvidar de nadie. Pero entiéndame que hoy es un día muy fuerte para mí.

—Todos le entenderán. Muchas gracias y felicidades.

—Siempre estaré agradecido por todo esto. Gracias, gracias a todos. Nunca sabré cómo agradecer tanto cariño.

 

Roberto Arrocha

Roberto Arrocha

Redactor de Deportes en Diario ABC de Sevilla
Roberto Arrocha

@RarrochaR

Periodismo/Journalism (ABC) Profesor/Doctor en Comunicación (Univ. Loyola Andalucía). ABP (SFC TV). Canario en Sevilla
RT @EdicionesAlfar: Y nuestro amigo @arrebatoficial ya con su ejemplar, A BALÓN PARADO. El lado humano del Sevilla FC @RarrochaR https://t.… - 28 mins ago