Alves, piedra angular para dar paso a un nuevo Sevilla de Champions

Por  23:19 h.

Sevilla FC: Alves defiende en el partido frente al Atletico en el Sanchez PizjuanEs inevitable que la marcha de Daniel Alves, aún no confirmada oficialmente pero sí de manera oficiosa, genere cierta incertidumbre entre el sevillismo por cuanto el brasileño ha sido el principal bastión del equipo en las últimas temporadas, pero convendría relativizar la importancia de esta baja por dos razones. La primera es que un jugador puede ser desequilibrante —marcar las diferencias, se dice— y mejorar las prestaciones del colectivo, pero el nivel de éste lo determinan los otros jugadores y el funcionamiento del grupo. Así, es probable que el Barcelona hubiera peleado el último Campeonato de Liga de haber contado con la ayuda del mejor Ronaldinho, pero la ausencia de éste no ha sacado al equipo de los puestos de Liga de Campeones porque el conjunto tiene ese nivel mínimo. En sentido contrario puede decirse que Maradona le pudo dar el Mundial de 1986 a Argentina, pero jamás lo habría conquistado para otras selecciones menores. El Sevilla, en fin, era el año pasado de los seis mejores equipos de España con o sin Daniel.

La segunda razón por la que habría que reducir cualquier pesimismo derivado de la marcha de Alves es que aceptando que el Sevilla de ayer puede ser algo peor sin su ayuda —y sin la de Keita—, el de mañana contará con otros jugadores y no se puede prever dónde colocará su propio listón el nuevo plantel, pues puede suceder, en virtud de unos fichajes acertados, que el grupo mejore sus prestaciones.

Hay que acertar con las contrataciones, eso está claro. Más que nunca necesita el club que Monchi dé en la diana con sus recomendaciones porque si ya era necesario refrescar el vestuario, ahora hay que hacerlo de tal modo que el bloque mantenga la competitividad a pesar de las ausencias de Keita y Daniel. Y dijo varias veces José María del Nido que a la hora de retocar el plantel habría un presupuesto generoso que lo sería aún más si el equipo se clasificaba para la Liga de Campeones.

No es sólo una cuestión de dinero lo que influye en esto, porque en muchas ocasiones el talonario no convence a un futbolista que quiere estar en la Champions, pero por falta de tesorería no va a ser. Y no ya porque el Sevilla se haya convertido en un club con recursos suficientes, sino porque los traspasos van a compensar los ingresos que no se van a computar y los altos salarios que tiene comprometidos la entidad con varios de sus jugadores.

Es más, la diferencia la amortigua —si es que no la anula— la marcha de Keita, mientras que la venta de Alves financiará los fichajes que tengan que hacerse, por lo que, sin estar, el brasileño seguirá siendo la piedra angular para hacer un nuevo Sevilla de Liga de Campeones. Basta sumar. Lautaro Acosta llega por seis millones y medio de euros, y los futbolistas que están en la agenda del club ahora mismo tienen precios parejos: Fernando Navarro, cinco; Chretien, seis; y Squillaci, siete. Suman entre todos alrededor de 25 millones de euros, por lo que aún queda remanente de la «operación Daniel» para la contratación del mediocentro. Serían cinco por uno. Reinversión para no perder potencial. Lo que ha caracterizado al Sevilla de Monchi. Lo importante es acertar.

Redacción

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