Análisis de la temporada: cambio de técnico más que necesario

Por  11:24 h.

La temporada ya arrancó con algo de división en la grada sevillista a tenor de la decisión de renovar a Manolo Jiménez al frente del primer equipo. Sin embargo, los resultados, algo que siempre esgrimió Del Nido para justificar su renovación, invitaban a que el de Arahal afrontara otra nueva e ilusionante campaña con tres competiciones por delante. Esos mismos resultados, acompañados por una sensación de caída general del equipo, terminaron por precipitar la destitución de Jiménez y la llegada de Antonio Álvarez hasta el final de campaña. El de Marchena instauró normalidad y un juego más fluido, más de vertiente ofensiva. La clasificación para la Champions League y la consecución de la Copa del Rey terminaron por precipitar su renovación para la próxima temporada.

Jiménez

El comienzo de liga sevillista, amén de la mala imagen del primer partido en Valencia, fue fulgurante. El Sevilla encadenó una racha impresionante, goleando a equipos como el Athletic y Rangers, y venciendo al Real Madrid en su estadio con autoridad. Ya se empezó a hablar de la candidatura a la liga, cuando el equipo empezaba a caerse en su propio estadio. Los equipos sabían cómo jugarle al Sevilla en su feudo y Málaga, Getafe, Valladolid o Racing rascaban puntos del Sánchez Pizjuán.

Sin embargo, la eliminación del todopoderoso Barcelona en Copa y la clasificación para octavos de final de Champions sostenían al técnico arahalense. La evidente caída del equipo en juego y resultados (encadenó seis partido sin ganar en liga), unida a la eliminación en la Champions ante un rival inferior como el CSKA, precipitaron su destitución. Se ponía fin a un ambiente hostil en el sevillismo, con la grada claramente dividida por la figura del entrenador.

Álvarez

El debut del técnico de Marchena fue desalentador. 3-0 en Villarreal y el equipo mostrando una cara horrible. Pero pronto se puso manos a la obra y recondujo la situación de un equipo muerto física y mentalmente para ir arañando puntos en casa a base de goles y poder ofensivo. El último partido en Almería y la final de Copa terminarían de convencer a los más indecisos sobre la valía del de Marchena. Con muchos apuros en el primero (Rodri logró la clasificación en el descuento) y con solvencia en la cita que le dio otro título al sevillismo, la corriente se volvió, dentro y fuera del Sevilla, a favor de la renovación de Álvarez. Sin duda, para la nueva temporada, ya con la plantilla a su gusto, y con una pretemporada para instaurar su sello, se demostrará la auténtica capacidad del Mariscal como capitán de la nave.