“Aquimalo” no, Aquivaldo

Por  14:19 h.

Sevilla FC: Aquivaldo Mosquera, blanco de todas las críticas tras su partido de ayerPor su interés tras el partido protagonizado ayer por Aquivaldo Mosquera, reproducimos un artículo publicado hace año y medio por la web futbolred.com sobre el juego del central colombiano, a quien el autor del mismo, Jeison Cifuentes, afirma que los aficionados bautizaron "Aquimalo". Sin embargo, el mismo periodista asegura que poco a poco, y a base de buenas actuaciones, el zaguero venido del Pachuca le hizo "taparme la boca", como él mismo escribe.

Aquimalo no, Aquivaldo

Sin igualar las polémicas desatadas cuando se habla de Víctor Aristizábal, Aquivaldo Mosquera también ha sido foco de discusión en el fútbol colombiano. Su estilo de juego no convence a muchos y fue resistido durante mucho tiempo por la hinchada de su primer equipo, Nacional. A pesar de esto, Aquivaldo Mosquera acalló las críticas y merece reconocimiento por su presente en el Pachuca.

“Aquimalo”, como erróneamente lo popularizaron en Colombia, nació futbolísticamente en Atlético Nacional. Los hinchas del equipo verde no lo querían en sus inicios y le endilgaban cualquier error defensivo en el equipo que por ese entonces era dirigido por Luis Fernando Suárez (2000) y que participó en Copa Libertadores.

Debo admitirlo; yo tampoco fui admirador de su fútbol y más porque jugaba en Nacional. Me parecía un defensor lento, pero con suerte. Cuando menos se esperaba hacía un gol y silenciaba los abucheos.

Esas condiciones lo llevaron, en el 2001, a estar con la Selección Colombia que participó en el Torneo Esperanzas de Toulon. ¿Por qué llaman a ese tronco de Aquivaldo?, reflexioné, aunque no había nada que hacer. Allí estaba y para taparme la boca le hizo un gol a Italia.

Además de su paso por la Selección Colombia Sub 21, Mosquera hizo parte de los representativos nacionales Sub 23 (para el Preolímpico de Chile) y de algunos llamados al combinado de Mayores.

Desde niño siempre quiso ser delantero, por eso su presencia en las redes contrarias. Con el paso de los años los entrenadores le aconsejaron que lo mejor era estar en la defensa. Así se dio a conocer en Primera División.

La segunda vez que Aquivaldo me volvió a enmudecer fue en un encuentro contra un débil Millonarios (22 de septiembre de 2004) atravesado por una severa crisis económica. Esa vez los bogotanos ganaban 1-0 con gol de José Moreno y ante la imposibilidad de los delanteros de Nacional para marcar gol, apareció Aquivaldo para igualar las acciones.

El tercer batacazo que me propinó este jugador fue en la final de la Copa Mustang II 2004. En una reñida disputa, Nacional necesitaba remontar en Medellín un 3-0 en contra ante Junior y Aquivaldo, fiel a sus antecedentes, hizo dos goles (minutos 24 y 59) ayudando a empatar una serie que se definió en penales a favor del cuadro de Barranquilla.

Su marcha al balompié del exterior estaba casi lista. México no estaba en sus planes, fue casualidad su llegada al Pachuca. En 2004 un directivo de los “Tuzos” viajó a Colombia a buscar otro tipo de zaguero central y se detuvo a ver un partido de Nacional. Aquivaldo salió figura y los tiquetes a México quedaron sentenciados.

No triunfará –advertí- y otra vez Aquivaldo se volvió a salir con la suya. Se fue de Colombia aplaudido por los hinchas que lo despreciaron, esos que terminaron por reconocer su evolución deportiva.

El 30 de julio de 2005, Mosquera debutó en la victoria del Pachuca contra Monterrey por 2-1. El zaguero colombiano logró adaptarse fácilmente y la prensa mexicana no dudó en exaltar sus virtudes: “Mosquera es un zaguero solvente, fuerte, veloz y con buen sentido de la ubicación; es común verlo anticiparse a las jugadas o salir desde atrás para llegar lo más cerca de la portería que se pueda”.

A partir de aquí comencé a cambiar de opinión. No se puede ser tan obstinado con un jugador que calladamente se abrió un espacio en el fútbol y más en el exterior. Aquivaldo Mosquera no es tan malo como pensaba. Es titular indiscutido en México y se preparará para jugar su primera final gracias a un gol que conquistó en un emocionante duelo ante Chivas.

La Selección Colombia seguramente le abrirá sus puertas de cara al período eliminatorio que conducirá al Mundial de Sudáfrica 2010. Ya no más “Aquimalo”, es hora de valorar su carrera y darle confianza, dado que a sus 25 años todavía tiene fútbol para dar de qué hablar.

Redacción

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