Iborra se lamenta en el Atlético-Sevilla FC
Iborra se lamenta en el Atlético-Sevilla FC

Atlético-Sevilla FC: Maneras de estropearlo

El equipo de Samapoli cayó con estrépito ante un Atlético mucho mejor plantado

Por  9:53 h.

Otra derrota, en sólo cinco días, esta vez en el Vicente Calderón, y las mismas muestras de un dolor que se ha apoderado de un Sevilla FC perdido, sin ideas, sin chispa y con muchos problemas. Demasiados. En todos los sentidos. Ayer perdió antes de que empezara el duelo. Decía Vicente Iborra antes del mismo que tenían que jugar con personalidad y que ello conllevaba ir a muerte a cada balón, presionar con intensidad y creer en la victoria. Pero todo terminó saliendo al revés. El Sevilla FC está herido y urgen soluciones si no quiere cerrar con decepción una temporada que parecía de ensueño y que desde que llegara el mes de marzo se ha convertido en una auténtica pesadilla. Hace apenas unas semanas el equipo nervionense le sacaba hasta nueve puntos al Atlético y desde ayer, con la derrota por 3-1, el conjunto madrileño se sitúa a sólo dos. Mucho cuidado.

El Atlético de Madrid es un equipo de arreones. Cuando el Vicente Calderón se termina encendiendo, malo. Los de Simeone se enrocan y funcionan con movimientos estudiados. Suben y bajan juntos. Pegaditos. Como quiere su entrenador, fiel a su idea, una manifestación que le ha valido para mucho en los últimos años y que ayer al poco de empezar el partido ya le sirvió para dañar a los de Sampaoli. En una jugada individual de Gameiro, a punto estuvo el Atlético de ponerse por delante en el minuto trece si no llega a aparecer Sergio Rico para desviar el balón al larguero. El Atlético mandaba. Y el Sevilla FC, acongojado y perdido en el centro del campo, se rompía a cada momento y era incapaz de dar tres pases seguidos.

El equipo sevillista estaba dormido. Se notaba en el juego, en la incapacidad, sobre todo, pero también en las caras de cansancio de unos jugadores que llegaron con la moral por el suelo tras caer eliminados en la Liga de Campeones apenas cinco días antes. Faltaba de todo: personalidad, hambre y la capacidad técnica y táctica para apretar a los locales. Sampaoli hizo probaturas y le salió mal. Metió a Escudero en el centro y a Sarabia, en la banda izquierda. También le dio a Nasri la manija del juego. Y ni una cosa ni otra funcionaba. Tampoco Mariano, suplente en el duelo ante el Leicester, era capaz de superarse en la banda derecha. Demasiados motivos y acciones para estropearlo no podía traer nada bueno en la primera parte. El gol del Atlético era cuestión de tiempo. Ya se sentía en el Calderón viendo cómo estaba el Sevilla FC. Minuto 37. Falta en contra y otro error, en este caso de Mercado, le daba al Atlético el primer tanto, obra de Godin. Ahí ya sí se acabó todo. Otro Sevilla FC hubiera pensado en la remontada, pero el de ayer, tan dormido como extenuado, no parecía tener soluciones.

En la segunda parte, y con Jovetic en el terreno de juego por Lenglet, Sampaoli instó a los suyos a dar un paso adelante. El Atlético, con el gol, ya se había colocado a dos puntos en la lucha por la tercera plaza. O se daba un golpe encima de la mesa y se tiraba de carácter o no había nada que hacer. No valía morir sin intentar salvar, al menos, el honor. Hay mil maneras de perder, pero ninguna que duela más para el aficionado que verte perdido y con la cabeza gacha.

Desquiciados

El Sevilla FC de ayer desquiciaba. No llegaba a ningún balón dividido. Sin personalidad, el Atlético reinaba a su antojo. Y, de esta manera, le resultaba imposible cualquier reacción. Más bien lo contrario. Griezmann, en un lanzamiento de falta magistral, pondría el 2-0 en el minuto 61. A nadie le sorprendió. Sampaoli, afligido y enérgico, metería a Iborra y Correa por Sarabia y Ben Yedder, respectivamente, buscando un algo, una solución, una fórmula que le pudiera meter en un partido absolutamente preocupante. Pero el día seguía siendo para olvidar. Los futbolistas bajaron los brazos y cometieron errores de infantiles, algunos de ellos, claves para que el Atlético terminara aumentando su ventaja.

En una jugada por la banda derecha, hasta tres defensas se fueron a por el balón y dejaron solo a Koke para que rematara a placer y pusiera el tercero en la cuenta del conjunto de Simeone. La jugada es para que los futbolistas la vean en la televisión y sepan lo que es inadmisible. Sólo faltaba ya que el colegiado, Gil Manzano, pitara cuanto antes y olvidarse de un equipo caricaturizado. ¿Cómo había podido cambiar tanto el Sevilla FC en apenas unas semanas? Lo que antes era presión y protagonismo ahora era dejarse presionar y olvidarse de todo. Sólo Correa, que entró en la recta final, le puso algo de coraje y protagonizó algunas acciones interesantes. Lo intentó por el centro en varias ocasiones, pero sería por la derecha como marcaría el que a la postre sería el único gol del Sevilla FC en una tarde muy complicada para el sevillismo. El argentino cerraba en el minuto 85 un duelo decepcionante y que invita a pensar que la llegada del parón liguero (no hay fútbol hasta el 2 de abril, contra el Sporting en Nervión) es la mejor noticia de la jornada número 28.

Roberto Arrocha

Roberto Arrocha

Redactor de Deportes en Diario ABC de Sevilla
Roberto Arrocha

@RarrochaR

Periodismo/Journalism (ABC) Profesor/Dr (Univ. Loyola Andalucía). ABP (SFC TV). Canario en Sevilla
👏🏼👏🏼👏🏼Magnifica idea para presentar la primera equipación del Liverpool https://t.co/7JaB8M3Qbi - 1 hora ago