Casi cinco meses después el Sevilla logró dejar su portería a cero

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Marcelino le da instrucciones a Spahic en un entrenamientoNo hay que ser muy avispado para sacar la conclusión de que el Sevilla tenia serios problemas defensivos en las últimas temporadas, especialmente en la pasada. Los goles que encajaba el equipo dirigido entonces por Antonio Álvarez, primero, y por Gregorio Manzano, después, debía encomendarse al tremendo poderío de su ataque, formado por los Kanouté, Negredo, Jesús Navas, Perotti o Rakitic. Los datos hablan por sí solos: en las 38 jornadas de la pasada liga, el equipo sevillista sólo fue caz de dejar su portería a cero en 8 ocasiones, de las cuales dos fueron empates sin goles. De hecho, el último encuentro oficial en el que el Sevilla no ha visto perforada su meta fue en la jornada 34, en una victoria a domicilio en Almería por 0-1 con gol de Renato. Fue el pasado uno de mayo, cuatro meses y medio después, el portero sevillista no tuvo que recoger el balón ante la Real Sociedad. Atrás quedan los cuatro partidos oficiales de esta temporada, donde ha encajado tantos con el Hannover —en la ida y la vuelta de la previa de la Liga Europa—, con el Málaga y ante el Villarreal.

Este es un aspecto que Marcelino quiere trabajar en su concepto futbolístico. Sabe que debe crear un equipo sólido en defensa, que trabaje conjuntamente para robarle el balón al rival y cerrarle los espacios para después encomendarse al poderío de dos enormes delanteros como Kanouté o el enrachado Negredo. El juego es otro cantar, eso «lo irán dando los resultados». El preparador asturiano también tiene claro el número de puntos que volaron del casillero sevillista la pasada temporada en la última media hora. «Intentaremos que este año no nos ocurra lo mismo. Las cosas no se olvidan tan pronto ni los defectos se erradican de la noche a la mañana», reconoció.

Independientemente de gustos e interpretaciones de cómo debe jugar este Sevilla, los conceptos tácticos de un equipo deben asentarse poco a poco y tienen que ser asimilados por los futbolistas. La llegada de Coke o Spahic, o el buen nivel mostrado por Javi Varas desde que accediera a la titularidad, no transformarán de la noche a la mañana una defensa que hacía aguas hace bastante poco. El lateral madrileño le ha dado profundidad al juego ofensivo por bandas, complementando bien a Jesús Navas, pero queda por mostrarse aún como un buen defensor en partidos en los que su par en la banda izquierda le exija mucho más. Respecto al bosnio, ha dado ya muestras evidentes de ser lo que la zaga sevillista necesitaba, contundencia y liderazgo. Sin embargo, el central deberá controlar sus impulsos a la hora de entrar al adversario, porque a veces se emplea con una dureza excesiva que le podría acarrear problemas.

La plantilla, concienciada

Los propios protagonistas en el terreno de juego son conscientes de que los cimientos de los futuros éxitos deportivos dependen en gran parte de que los encuentros acaben muy cerca de lo ocurrido ante la Real Sociedad el pasado sábado. El equipo vasco no llegó a tirar a puerta, en parte por su inoperancia ofensiva, pero sobre todo por el trabajo colectivo de los pupilos de Marcelino García Toral.

Escudé valoraba la importancia de lo sucedido ante el conjunto de San Sebastián. «Para el equipo y para la confianza es importante no haber encajado ningún gol. Es mejor ganar 1-0 que 3-2, para la defensa, para el trabajo de todos y para el portero», señaló el defensor francés. Por su parte, uno de los principales beneficiarios de este trabajo defensivo, Javi Varas, agradece que sus compañeros le faciliten la tarea. «Se viene trabajando bien defensivamente y la prueba son las pocas ocasiones que nos crean. Estamos adquiriendo los conceptos y si se hace con los tres puntos pues mucho mejor. Ojalá que todos los partidos se nos den así», declaró.

Rivales que exigirán más

Los tres próximos partidos valoraran si el buen nivel defensivo mostrado ante la Real Sociedad es sólo un oasis en el desierto o si, al contrario, es el inicio de un atributo que caracterizará al conjunto de Nervión a lo largo de la temporada. La visita al Reyno de Navarra nunca es una perita en dulce, pero lo que verdaderamente pondrá a prueba a los sevillistas serán la visita del Valencia el próximo domingo, y la salida a Madrid para jugar contra el Atlético de Gregorio Manzano siete días después. Ambas entidades, con jugadores de ataque de talla mundial y que serán rivales del Sevilla por el objetivo de la Liga de Campeones.

Y es que las cifras de la pasada temporada no se deben repetir, ya que un 21% de partidos imbatidos respecto al total de jugados se antoja como insuficiente para desbancar a esos clubes con mayor presupuesto que el Sevilla, pero con los mismos objetivos al fin y al cabo.