CC OO se enfrenta ahora a la Subdelegación de Gobierno

Por  18:34 h.

Otro paso más en la polémica sobre la huelga de los empleados de seguridad del estadio Ramón Sánchez-Pizjuán. A la convocatoria previa de Comisiones Obreras (CC OO) de huelga para mañana, día del partido ante el Tottenham, la Subdelegación de Gobierno ha respondido dictando unos servicios mínimos de 123 trabajadores, casi el cien por cien de los empleados que de seguridad privada que participan en los partidos. CC OO, por su parte, ha anunciado un recurso judicial a esta medida al entender que se está vulnerando el legítimo derecho a huelga.

Según el sindicato, el número de efectivos para un partido de estas características oscila entre 120 y 125 vigilantes jurados, por lo que entendió que al fijarse en 123 el número de efectivos necesarios para ese partido la Subdelegación “está aplicando un cien por cien a los servicios mínimos”, una actuación por la que consideraron que el organismo gubernamental está actuando “de mala fe”.

Aclaró que no se trata de un servicio “ni esencial ni básico para la comunidad” como pueden ser los transportes o la sanidad y, por tanto, denunció que la Administración “no sólo está equiparando la celebración puntual de un evento deportivo a la categoría de servicio básico sino que está vulnerando el derecho a la huelga de los trabajadores de la seguridad privada”.

Además, CCOO criticó el papel de “peón subalterno” de la empresa Prosegur en el conflicto “al no dar nunca la cara y esconderse tanto detrás de la Subdelegación del Gobierno como de su cliente el Sevilla Fútbol Club demostrando con ello el nulo interés que siente por las reivindicaciones de sus trabajadores”.

CCOO animó a los trabajadores de Prosegur-Sevilla a que defiendan sus “legítimas aspiraciones para mejorar sus condiciones laborales y para que rechacen las presiones” que desde la empresa como desde alguno de los sectores ligados al cliente se les está haciendo llegar.

Todo parte del derbi celebrado en el estadio nervionense el pasado 1 de febrero entre los dos equipos hispalenses con motivo de la ida de los cuartos de final de la Copa del Rey. En dicho encuentro, según ha podido saber este medio, algunos trabajadores permitieron el aceso a un número aproximado de 30 personas sin entrada, lo que concluyó con la apertura de expedientes disciplinarios contra varios de los vigilantes de Prosegur. El asunto derivó en el despido de uno de los vigilantes y la suspensión por un mes de empleo y sueldo de otro de los agentes privados.

Ahora, CC. OO. reclama la readmisión del despedido y la retirada de la sanción al otro afectado a través de esta convocatoria de huelga, pidiendo además la apertura de un proceso de negociación para que los incentivos de los vigilantes sujetos al calendario liguero se eleven de los 60 euros en bruto a los 85.

Redacción

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