David Soria ve como encaja el segundo gol del Celta-Sevilla
David Soria ve como encaja el segundo gol del Celta-Sevilla

Celta-Sevilla: Cuántas veces hemos visto este partido

El equipo fue una caricatura de nuevo en LaLiga, en esta ocasión ante un Celta que apenas necesitó algo de fuelle para desnudar las carencias sevillistas

Por  9:48 h.

Otra vez. El Sevilla, una vez más en LaLiga, fue una caricatura y quedó avergonzado, en esta ocasión ante el Celta en Balaídos, en un encuentro en el que los de Montella erraron demasiado. Arriba y abajo. En todas las líneas. Pero, sobre todo, en la falta del amor propio y orgullo que provocan en el aficionado más dolor si cabe. El Sevilla, por supuesto, puede perder. Pero nunca jamás como ayer. Cuántas veces hemos visto este partido esta temporada. Ayer fueron cuatro goles. Cuánto dolor para el sevillismo en una semana en la que tendrá el miércoles próximo la difícil misión de remontar ante el Bayern Múnich en los cuartos de final de la Liga de Campeones. Curioso. Mientras que los hinchas del cuadro alemán celebraban el título de liga, los del Sevilla volvían a maldecir tanta decepción en LaLiga.

Sólo quedan siete jornadas, 21 puntos, y el Sevilla irá de final en final. Europa está en juego. Si el objetivo, con el cuarto presupuesto en la máxima categoría, pasaba al principio de la temporada por clasificarse para jugar la Liga de Campeones, ahora, a fecha 8 de abril de 2018, acabar la temporada 2017-18 con una plaza para la Liga Europa comienza a ser una obsesión. Mucho cuidado, Sevilla. Llegar a la final de la Copa del Rey es admirable y haber jugado por segunda vez en la historia los cuartos de final de la máxima competición continental, grandioso. Pero, ¿y LaLiga? El Sevilla, desde los jugadores hasta el entrenador pasando por la directiva, debe hacer autocrítica para tratar de encontrar soluciones cuanto antes en las siete jornadas que quedan. No puede ser que se haya convertido en costumbre salir goleado de muchos estadios. Cuando un rival necesita tener un muñeco para darle hasta en la boca , aparece el Sevilla. El Celta es el Celta. Por mucho Iago Aspas que tenga en los puestos de ataque. Y bajar los brazos no entra en la cultura sevillista. Ahora, más que nunca, se requiere que cada encuentro, cada duelo de LaLiga, sea una final en toda regla. Cuidado, Sevilla. Cambia lo que sea. Ayer no te dio para ganar y sí para avergonzar a tu gente en una competición que se está haciendo larga y pesada. Como el partido en Balaídos.

Aunque el balón fue en los primeros minutos para el Sevilla (incluso Sandro tendría la primera ocasión del encuentro), el guión de Unzué con sus jugadores atrás y jugando a la contra terminó sacando pronto rédito para los suyos. De nuevo, en una jugada desafortunada, el Sevilla se puso por detrás en el marcador con un tanto en propia portería, en esta ocasión, de Arana al desviar David Soria. Era lo que faltaba. Como ante el Bayern. Pero con la diferencia de que enfrente el que estaba era el Celta. Mientras que el Sevilla tocaba y tocaba, el rival golpeaba con una facilidad pasmosa. 1-0. Y pudo llegar otro muy pronto si el meta madrileño no hubiera hecho a continuación una intervención extraordinaria a disparo a bocajarro de Iago Aspas. El Sevilla, con el empuje moral que supuso la salvación de Soria, volvió a la carga y miró, por mediación de Sandro, a la meta de Sergio. Pero el portero gallego no quiso ser menos que el sevillista e hizo un paradón con su pierna izquierda con la que se culminó la primera parte.
La segunda mitad comenzó de la misma manera, con el Sevilla atacando y teniendo ocasiones, pero con el Celta haciendo daño con suma facilidad. Así resultaba imposible. En dos errores del Sevilla, el primero, tras el robo de un balón en el centro del campo; y el segundo, al querer David Soria tocar prácticamente fuera del área un balón centrado que llegaba de la banda izquierda, el Celta se puso en sólo tres minutos con un 3-0. Cuánto necesitaba el Sevilla para ponerse de cara a Sergio, y cuánto poco el Celta para acentuar su dominio en el marcador. Montella apostaría por meter a Nolito por Sarabia a falta de 20 minutos, mientras que Unzué, que aún no había hecho ningún cambio, respondió luego con Radoja por Wass.

El Sevilla quedó moribundo y deseoso de que acabara el partido cuanto antes. El Celta, oliendo la sangre, quería más. Y Aspas, en plan estrella, su tercero. Lo haría en el 78 ante la pasividad de los sevillistas. Cuánta decepción, otra vez, en LaLiga, factor de riesgo para un Sevilla que en apenas tres días se mide en Múnich al campeón alemán. Mucho cuidado.

Roberto Arrocha

Roberto Arrocha

Redactor de Deportes en Diario ABC de Sevilla
Roberto Arrocha

@RarrochaR

Periodismo/Journalism (ABC) Profesor/Doctor en Comunicación (Univ. Loyola Andalucía). ABP (SFC TV). Canario en Sevilla
@GuilleDianez Hola, Guille. Te sigo. Dime - 3 horas ago